★ LADIES AND GENTLEMEN, WELCOME TO THE BLACKEST MAGIC.
El pasado Viernes 4 de mayo, La Trastienda estuvo de estreno. Los chicos de Harm & Ease, la banda autodefinida como “del mundo” y que ya tiene su propio séquito de seguidores, presentó su nuevo trabajo discográfico: el magnífico “Black Magic Gold”.
Siempre es un placer ver a Harm & Ease en vivo, y más en fechas especiales como la del viernes, en donde todo fue alegría, electricidad y rock en su estado más puro y primitivo.
Aunque haya ido a docenas de recitales, en todos los formatos y con cambios en las formaciones, Harm & Ease no hace otra cosa más que seguir avanzando y poniéndose cada vez mejor. El último gran cambio que hubo fue la incorporación del alucinante John Goodblood (Electric Child, y John Goodblood And the Vultures) y el paso a la batería del histriónico Ilan Amores (que también se encontraba con ánimos de fiesta ya que con Argies -su otra formación- acaban de iniciar una gira de 45 días por el viejo continente, en el que harán, nada mas y nada menos, que 30 shows).
La velada comenzó puntual. Las primeras notas en invadir el éter fueron las del ya clásico, “Save Me From Myself”, seguido por “Common Theme” y “Pocket Change”. Luego de algunos agradecimientos y deseos de que los presentes pasemos una buena noche, los artistas interpretaron el nostálgico “Run Back”.
“Estamos hace 9 años tocando con esta formación y vamos a tocar una canción que no tocamos hace como 5 años” adelanto Danny Lopez (Guitarra principal y coros); esta canción se llama "Burning"
“Bag of Bones”, “Cosmic Measure”, “Naughty Neighbors“ y “House of Ease” no faltaron esta noche, como tampoco lo que Danny vendió como una canción de amor escrita a sus tiernos 16 años, “Painted and Naked”.
“Corner Station” y “Casually Coaxing” preludiaron el último corte difusión de la banda, “Being Here” cantado a coro por una Trastienda prácticamente repleta. Como no podía ser de otra manera, el show cerró con “Love her Madly” de The Doors.
El viernes me fui de la Trastienda con una idea en la cabeza, que sigue estando ahí: Estos pibes no me decepcionan nunca.
Colu.
Fotos: Melanie Guil // Relato: Mauro Coluccio














