PRECIOSA - CORO DE JÓVENES DE LA COMUNIDAD DE MADRID. ANA FDEZ-VEGA (DIR.)
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PRECIOSA - CORO DE JÓVENES DE LA COMUNIDAD DE MADRID. ANA FDEZ-VEGA (DIR.)
LUNA (2019)
at Switch Lab Bucharest
performer: Sergiu Diță music: Hermes Luaces concept & installation: Sibi-Bogdan Teodorescu
choreography: Sergiu Diță
PRELUDIO PARA PIANO Nº 17
AÑO DE COMPOSICIÓN: 2018
DURACIÓN: 3′
INTÉRPRETE: Hermes Luaces
NOTAS:
Un breve y luminoso gesto que se desmadeja como un ovillo de hilo para crear una melodía que nunca llegamos a percibir de forma completa. Por el contrario, sólo suena realmente en nuestra mente como cuando creamos una imagen en movimiento haciendo pasar rápidamente los fotogramas de una película. Una película caprichosa que se mueve hacia adelante, hacia atrás y se detiene de forma impredecible. El lirismo fragmentado de esta melodía parece luchar constantemente para no quedar atrapado en el remolino de su propio ensimismamiento. Aún al final, cuando la derrota se torna inevitable, parece decirnos: “todavía sigo aquí”.
23/SEPT/18 EL CORO RICERCARE CANTA “CAMINOS” SOBRE UN POEMA DE ANTONIO MACHADO EN EL ALGARVE-PORTUGAL
A ORILLAS DEL GRAN SILENCIO
AÑO DE COMPOSICIÓN: Otoño 2013
INSTRUMENTACIÓN: piano y voz
INTÉRPRETE: Pablo García-López (tenor), Aurelio Viribay (pìano)
NOTAS: Pieza perteneciente al ciclo "Caminos de la Tarde" sobre poemas de Antonio Machado.
Texto: ¿Mi corazón se ha dormido? Colmenares de mis sueños, ¿ya no labráis? ¿Está seca la noria del pensamiento, los cangilones vacíos, girando, de sombra llenos? No, mi corazón no duerme. Está despierto, despierto. Ni duerme ni sueña, mira, los claros ojos abiertos, señas lejanas y escucha a orillas del gran silencio.
22/03/2026 ESTRENO MOEBIUS DANCES PARA DOS MARIMBAS EN MURCIA
Juanjo Guillem: “La percusión sigue siendo un universo en expansión”
[El percusionista valenciano Juanjo Guillem (Catarroja, 1965) / Txuca Pereira]
El conjunto Neopercusión, que fundó y lidera el valenciano Juanjo Guillem, vuelve a la actividad discográfica con Kronos & Kultur
Juanjo Guillem (Catarroja, Valencia, 1965) es una de las figuras más relevantes de la escena musical española de las últimas décadas. Solista de percusión en la ONE es además reconocido como cofundador y director artístico de Neopercusión, ensemble con sede en Madrid y plataforma de creación e investigación vinculada al CDiMC (Centro para la difusión e investigación de la música contemporánea). Con su grupo lleva más de tres décadas empeñado en la ampliación del lenguaje para su instrumento, la exploración de nuevas sonoridades y la colaboración con compositores de todos los rincones del mundo.
–Kronos & Kultur parece condensar muchas de las obsesiones de Neopercusión: tiempo, rito, memoria, culturas sonoras y contemporaneidad. ¿En qué momento surge la idea del disco y qué querían contar con este recorrido tan transversal?
–Kronos & Kultur nace de una necesidad muy natural dentro de nuestro recorrido: entender la percusión como un espacio de memoria colectiva y, al mismo tiempo, como una forma de conservar un registro fonográfico de las piezas del grupo. Después de más de treinta años trabajando con compositores de todo el mundo, nos dimos cuenta de que muchas músicas aparentemente lejanas compartían una misma raíz ritual, física y espiritual. No queríamos hacer un “viaje exótico” por distintas culturas, sino mostrar cómo el sonido conecta tiempos y civilizaciones. La percusión ha acompañado siempre al ser humano: en la ceremonia, en la guerra, en la celebración, en el amor. Y a través del sonido hoy sigue siendo uno de los lenguajes más abiertos y contemporáneos que existen. El disco habla precisamente de eso: del tiempo profundo de la humanidad y de la capacidad del arte para crear puentes entre culturas sin perder autenticidad ni pensamiento crítico.
–En las notas al disco de Reyes Oteo aparece una idea poderosa: la percusión como “primer instrumento” de la humanidad y, al mismo tiempo, como el más contemporáneo de todos. Después de más de treinta años de trayectoria, ¿cómo entiende hoy Juanjo Guillem esa doble condición ancestral y futurista de la percusión?
–La percusión (o los sonidos percusivos) nace antes que la música escrita. Antes incluso que los instrumentos afinados. Nace del cuerpo, del pulso, de la necesidad humana de relacionarse y comunicarse con el entorno y con lo invisible. Por eso tiene algo ancestral que nunca desaparece. Pero curiosamente también es el instrumento más contemporáneo, porque todavía está expandiendo su lenguaje. Nosotros seguimos inventando instrumentos, técnicas, maneras de producir sonido para conseguir una mayor riqueza tímbrica. La percusión aún está construyendo su propia tradición contemporánea para poder tener una mayor capacidad expresiva. Eso me sigue fascinando. Después de tantos años, sigo sintiendo que estamos explorando un territorio parcialmente desconocido. La percusión tiene todavía una enorme libertad estética y conceptual.
–El disco reúne obras muy distintas, pero todas parecen dialogar con tradiciones rituales o con imaginarios culturales específicos: Senegal, el mundo ortodoxo, México prehispánico, la India, Xenakis… ¿Cómo hacen para evitar que ese cruce de referencias se convierta en un simple exotismo y logran transformarlo en un lenguaje artístico propio?
–La clave está en el respeto y en la profundidad del trabajo. Nunca nos ha interesado utilizar una cultura como decoración sonora. Lo importante es entender qué función tiene el sonido dentro de cada tradición: qué significa el ritmo, qué dimensión espiritual o social contiene. Nosotros no intentamos imitar esas músicas. Lo que hacemos es dialogar con ellas desde nuestra propia identidad artística y desde el lenguaje de la creación contemporánea. Además, muchas de estas obras nacen de colaboraciones muy estrechas con los compositores y de procesos largos de investigación. Hay mucho estudio detrás de cada pieza: organología, acústica, tradición oral, dramaturgia del sonido… Todo eso evita que el resultado sea superficial. Hay que nombrar también el increíble trabajo que ha hecho con el sonido del disco Abraham Padilla, compositor y director peruano, el diseño del mismo que ha corrido a cargo de Clara Deguines Guillem y los textos de la compositora Reyes Oteo.
–Muchas de las piezas nacen de una relación muy estrecha con los compositores y de investigaciones tímbricas desarrolladas por ustedes mismos, como en Danza sobre láminas o Speaking. ¿Tuvo claro desde el principio que Neopercusión no era solo un grupo de intérpretes sino también un laboratorio de creación, y en qué sentido funciona como tal?
–Sí, absolutamente. Desde el inicio entendimos que la percusión contemporánea necesitaba intérpretes capaces también de generar pensamiento artístico y nuevos recursos sonoros. Neopercusión nunca ha sido solamente un ensemble que ejecuta partituras. Como grupo o como Centro para la difusión e investigación de la música contemporánea (CDiMC), que es nuestra plataforma de investigación, hemos trabajado siempre como un laboratorio vivo: buscando nuevas sonoridades, desarrollando técnicas, transformando materiales, investigando la espacialización del sonido y colaborando muy directamente con los compositores. Muchas obras no existirían sin ese diálogo. A veces el compositor llega con una idea abstracta y el trabajo conjunto termina construyendo el lenguaje real de la pieza. Esa relación creativa es fundamental para nosotros.
–Hay algo especialmente interesante en este disco: la convivencia entre escritura muy estructurada e improvisación, entre tradición oral y pensamiento compositivo contemporáneo. ¿Diría que hoy la música contemporánea necesita recuperar una relación más física, más corporal y más ritual con el sonido?
–Si, esta todo ahí. Es lo que somos ahora los músicos, por lo menos lo que a nosotros nos gusta ser, artistas abiertos a todo tipo de lenguajes y formas de expresión. En mi opinión, la música no debe recuperar nada. Para mí la música siempre ha sido lo que la sociedad y sus agentes han querido que fuera y por eso no hemos perdido nada. Durante mucho tiempo cierta música contemporánea priorizó la complejidad intelectual pero nunca se olvidó del sonido porque este es la música, organizada o no como diría John Cage. La contemporaneidad no tiene por qué ser fría. El rito no es algo primitivo; es una necesidad profundamente humana. Incluso en el contexto más experimental, el público siente o debería sentir que el sonido sucede en un espacio real y afecta físicamente.
–El álbum incluye una obra suya, X-Hommage à Xenakis. Xenakis ha sido una figura clave para la percusión contemporánea, pero aquí aparece filtrado por su experiencia y por una dimensión casi litúrgica. ¿Qué representa Xenakis para usted a estas alturas de su trayectoria?
–Iannis Xenakis sigue siendo una referencia para todos los músicos contemporáneos, no solo para los percusionistas, nos removió y nos dios otras claves para entender el ritmo, la energía y la arquitectura del sonido. Con los años mi relación con su música ha cambiado. Cuando empiezas a conocer, a escuchar, a disfrutar la nueva música te impresionan cosas como la violencia acústica, la complejidad matemática, la potencia física. Con el tiempo descubres también algo profundamente espiritual y casi ceremonial en su música. Xenakis entendía el sonido como una fuerza primordial, casi tectónica. Y eso conecta mucho con la idea central de Kronos & Kultur: el sonido como memoria ancestral y como experiencia colectiva.
–Desde discos como URBETHNIC, Credo in Cage o Deus ex machina hasta este Kronos & Kultur, hay una línea muy clara de exploración tímbrica y de apertura estética. ¿Qué siente que permanece intacto en el ADN de Neopercusión y qué ha cambiado radicalmente en su manera de trabajar?
–Me alegra mucho que nombre alguno de nuestros discos. Hacía mucho tiempo que Neopercusión no grababa por muchos motivos. Durante estos últimos años nos hemos dedicado a generar música, actividades, a investigar y nos dimos cuenta de que necesitábamos plasmar algunas de las obras en un trabajo discográfico, en un disco que explicara con música dónde hemos llegado después de este proceso de creación conjunta. Hemos evolucionado y cambiado en algunas cosas, claro está, pero lo que ha permanecido intacto ha sido la curiosidad, la necesidad de no repetirnos nunca y de seguir buscando territorios nuevos. Con los años trabajas menos desde la ansiedad de demostrar cosas y más desde la profundidad de la escucha. Ahora nos interesa más la esencia del sonido y no cejamos en nuestro empeño de generar experiencias realmente significativas. También sigue igual nuestra voluntad de riesgo. Nunca hemos entendido la música contemporánea como un espacio cerrado o académico, sino como un lugar de libertad.
[Nerea Vera, Rafa Gálvez y Juanjo Guillem: Neopercusión. / Neopercusión]
–En varias ocasiones ha defendido que la música contemporánea necesita nuevos formatos de escucha y nuevos contextos de difusión. ¿Cree que hoy el público está más preparado para propuestas como Kronos & Kultur que hace veinte o treinta años?
–El público, en mi opinión, está preparado para todo, no hay que subestimarlo o ser condescendiente con él, lo que tenemos que hacer los músicos es darle experiencias que les generen curiosidad. Lo importante es crear contextos adecuados de escucha e intentar romper de vez en cuando ciertas barreras heredadas que nos encontramos entre tradición, contemporaneidad y experimentación. También vivimos en una sociedad saturada de estímulos rápidos, y paradójicamente eso hace que muchas personas busquen experiencias más profundas, más inmersivas y más auténticas. La percusión tiene una enorme capacidad para generar ese tipo de conexión inmediata. Hoy existe una mayor apertura hacia las experiencias híbridas y hacia músicas que cruzan fronteras culturales y estéticas. El público joven ya no escucha la música desde categorías tan rígidas.
–Después de más de tres décadas encargando obras, estrenando repertorio y ampliando el lenguaje de la percusión, ¿qué le sigue sorprendiendo todavía del instrumento? ¿Dónde siente que están hoy los territorios realmente nuevos por explorar?
–Lo más sorprendente es que la percusión todavía no tiene límites claros. Sigue siendo un universo en expansión. Me interesa mucho todo lo relacionado con el timbre y la resonancia, la mezcla de todo tipo de sonidos y la espacialización de estos y algo muy de raíz como otorgarle una dimensión más actual y contemporánea a todo el legado instrumental del pasado que atesora nuestro instrumento. Ya estamos preparando dos nuevos discos. Uno plasmará los resultados de mi investigación Marimba líquida, sobre los timbres de la marimba, y constará de alguna de las obras que compositores españoles han escrito para mí durante estos últimos años y el otro lleva por título Kronos & Ekphrasis (El tiempo y la expresión) que recogerá una selección de obras del repertorio contemporáneo para percusión y electrónica de las últimas décadas, articulando un recorrido que pone en diálogo distintas estéticas, generaciones y enfoques en torno al sonido y su percepción. La percusión tiene todavía la capacidad de conectarnos con algo muy esencial y muy humano. Y mientras eso siga ocurriendo, seguirá habiendo caminos nuevos por explorar. Neopercusión quiere ser la proyección futura de nuestra esencia actual.
[Diario de Sevilla. 7-06-2026]
La ficha KRONOS & KULTUR Alicia Díaz de la Fuente (1967): Sur la nuit, para percusión y electrónica [2001] [Textos de Léopold Sédar Senghor] Hermes Luaces (1975): La Metamorfosis según Escher, para trío de percusión [2024] Ricardo Durán (1981): Danza sobre láminas, para trío de percusión [2024] Juanjo Guillem (1965), Rafa Gálvez (1974) y Nerea Vera (1990): Speaking, para trío de percusión y voz [2025] Miguel Gálvez Taroncher (1974): Teponatzli, para trío de percusión y audios [2009-2011] Juanjo Guillem: X-Hommage à Xenakis, para simantras de madera y voz [2022] [Textos de Aleister Crowley] Gavin Bryars (1943): The Sinking of the Titanic, para cualquier número de intérpretes y audios. [Colaboran: Jone de la Fuente y Elsa Sánchez, violines; Alicia Salas, viola; Mireya Peñarroja, violonchelo] [1979-1982] Neopercusión: Juanjo Guillem, Rafa Gálvez y Nerea Vera Prólogo: Reyes Oteo Grabación, mezcla y masterización: Abraham Padilla Benavides Diseño gráfico: Clara Deguines Guillem
KRONOS & KULTUR EN SPOTIFY
Neopercusión · album · 2025 · 7 songs
El sueño de las manzanas en FILMIN
Adelina Cánepa, una anciana profesora de piano retirada, recuerda a sus hermanos, cuya carrera musical se detuvo cuando empezó la Guerra Civ
El documental El sueño de las manzanas, del director Álvaro Menéndez-Granda, rescata la historia de los Cánepa: una familia de músicos que marcó la vida musical española durante las primeras décadas del siglo XX y cuyo legado, como tantos otros, acabó sepultado por el fascismo. El título de la cinta evoca un verso de la Gacela de la muerte oscura de Lorca. Años atrás, tuve la oportunidad de componer una canción a partir de este poema; esa misma pieza, grabada por el propio Álvaro, es la encargada de cerrar con una profunda emoción esta historia.