A veces sucede... Desconozco si lo suyo fue casualidad o causalidad. A mí me gusta pensar que la vida encuentra siempre la manera de hacer que la magia entre dos corazones surja sin avisar. Por sorpresa, de la nada, surge el todo. No tengo certeza, pero lo intuyo al saber que él nosotros que cuenta este cuadro empezó mientras ella paseaba por la Costa del Sol y él veía como la lluvia mojaba el Hyde Park. A kilómetros de distancia. En el mismo momento, pero a distinta hora. Sucedió. Se iluminó una pantalla y en ese microscópico instante todo empezó. Y es que es innegable que en su historia la causa es el arte y el efecto el amor. El arte que ella hacia tangible con mapas del mundo que él al ver admiró. Imagino que tras un mensaje vino otro y que a pesar de no compartir asfalto empezaron a contarse, conocerse, escucharse, pensarse y eso hace posible que un lienzo en blanco ahora pinte la historia de los dos. El verde de la hierba que luce en las pistas de Wimbledon. El sol del sur. Ella. Él. Dos cuadros que las acuarelas de ella dibujaron con vistas al mar. Un mar que separaba dos orillas hasta que él aprendió a nadar y aterrizó en la playa en la que ahora pasean juntos su amor. Increíble verdad. Me fascina que una lámina en blanco y muda gracias a la caricia de una pluma con tinta empiece a hablar y sea capaz de narrar una historia de dos personas. Texto: @_envozalta_02 #biographieart #hernanclot #pattern #histories #tellingpersonalstories #historyofcouples https://www.instagram.com/p/CJcRUb_jNqs/?igshid=g4v0ur5b7pcn