¿Íleo, íleon, ilion, hilio e hilón?
Para ayudar a los estudiantes medicos y para aquellos que les guste la cultura general.
Hemos comentado en ocasiones el riesgo de confusión entre dos tecnicismos de gran parecido, como “citidina” y “citosina”, o “molalidad” y “molaridad”. En esta ocasión no serán sólo dos sino nada menos que cinco los tecnicismos médicos que se confunden entre sí. Tan parecidos son gráfica y fonéticamente, que he visto confundirlos o escribirlos de forma incorrecta incluso a médicos con varios decenios de experiencia.
La porción distal del intestino delgado se llama en español íleon, con tilde y terminado en n porque sin la n final, íleo, es el nombre de la oclusión intestinal. Sin tilde, pero con n final, el ilion constituye la porción superior del hueso ilíaco o coxal (formado por ilion, isquion y pubis). Con h inicial y también sin tilde, tenemos el hilio o puerta de entrada neurovascular a un órgano parenquimatoso que tampoco debe confundirse con la hernia del iris llamada hilón, con h y voz aguda.
Mucho cuidado, pues, con estas palabras, porque ofrecería una pésima imagen el médico que escribiera “fractura del íleon”, “aumento bilateral de los íleos pulmonares”, “absorción en duodeno, yeyuno e ilion” o “hilio paralítico posoperatorio”.