¡Iba a ser fin de año...! Había estado en muchas ciudades en tan señalada fecha, pero al ser protectora de un niño nunca se vio obligada a verlo con ojos que no fueran los de una familia feliz, celebrando la llegada del nuevo año. Ahora que su custodiadx era una persona adulta... Quizás tendría otros planes. Estaba en una edad joven por lo que Eliana había calculado las probabilidades de que asistiera a una fiesta... Eran altas.
Un sitio cerrado. Mucha gente. Música muy alta, ensordecedora. Bebida alcohólica. Celebración. Muchas cosas a tener en cuenta que podían ocasiones un gran problema, ¡señales de alarma! Tendría que asistir y estar preparada para lo que fuera. Como no podía acudir en forma de gato, lo más sensato sería parecer una humana normal y corriente. No tenía mucha experiencia en ese tipo de eventos... Así que debía de practicar.
-¿Te parezco una chica fiestera? Porque me siento fiestera. El ritmo en la sangre. Quería la opinión de una persona ajena mientras se movía de manera patosa (por primera vez bailaba) por la tienda de música.










