Aquí iba otro día más en el trabajo, en un mismo lugar y quieta como una verdadera estatua para esperar clientes. Miró a su compañera de trabajo la cual ya había sacado su celular para navegar por redes sociales mientras llegaba alguien, a Zaida le encantaba su trabajo pero las malas motivaciones de alrededor le desanimaban.
Buscó entre distintos lugares de la heladería para encontrar los papeles de publicidad de la heladería, estaban ni mas ni menos que en la bodega...que bonito. Ya aburrida de perder el tiempo en tonterías corrió hacia el exterior y guardando la mayor cantidad de oxígeno en sus pulmones comenzó a gritar. —¡Pruebe los nuevos helados Glacies Crepito!
Trató de aguantar la risa por el nombre de la heladería pero le era inevitable, cada vez que era nombrado le recordaba cualquier estupidez. Respiró hondo y con una sonrisa entregaba a las personas que transitaban en el lugar “el querido papel de la salvación”, salvación de mantener el trabajo porque si esto seguía así la heladería estaría en las ruinas.










