Hortelano al armagnac, un plato prohibido
La serie Billions retrata a la perfección el ritual que se hace al comer este plato / Foto: Netflix
Hay preparaciones que, aunque puedan ser todo un manjar, generan polémica por sus métodos de preparación. Tal es el caso del hortelano al armagnac, una receta que, incluso, está prohibida en la Unión Europea.
El ingrediente principal de esta receta es el escribano hortelano (Emberiza hortulana). Esta es un ave pequeña que destaca por sus buenas propiedades para fines gastronómicos, algo que lo ha hecho estar bajo amenaza por años. Es típica de gran parte del continente europeo, aunque también se puede encontrar en zonas de África y Asia.
Este peligro que corren estos gorriones ha hecho que su captura sea ilegal y, por ende, que también lo sea el consumo del hortelano al armagnac. Esto no solo por la posibilidad de poner al ave en peligro de extinción, sino por el método de elaboración del plato, que se hace desde el siglo XVII.
Los detalles del polémico hortelano al armagnac
El ave se cocina entera luego de ahogarla en armagnac / Foto: MadameLefigaro.com
Para esto, el escribano hortelano se captura de manera ilícita, principalmente en Francia. Luego se encierra en cajas, totalmente a oscuras, para alimentarlos de manera forzada con granos, entre los que destaca el mijo, para engordarlo. Esto es algo que les aporta bastante grasa y hace que sus huesos sean más suaves.
Luego, las aves se sumergen vivas en un recipiente con armagnac, un tipo de brandy producido en la región francesa homónima. Ahí, los pájaros se ahogan y se dejan marinar por un tiempo para que tomen sabor. Finalmente se cocinan de diversas maneras, usualmente asados.
Aunque es una receta prohibida, hay restaurantes que aún lo ofrecen, siempre de manera clandestina y con precios elevados. A la hora de comerlo, también se sigue un ritual muy específico, el cual implica cubrirse con un manto blanco mientras se degusta la preparación con las manos.
Sobre la razón de esta práctica hay diversas explicaciones. Para algunos, es una tradición que nació por la necesidad de “ocultarse de Dios” por cometer un acto considerado cruel por muchos. Mientras, otros creen que simplemente se trata de una forma de cuidar la intimidad del comensal, que debe usar sus manos para ir comiendo el ave entera a la vez que escupe algunos huesos. Asimismo, hay quienes indican que se hace para poder apreciar mejor los olores de la comida.
Comer este plato prohibido implica taparse con un trapo blanco / Foto eater.com
Debido a su carácter prohibido, pocas son las referencias que se encuentran del plato. En su portal web, Condé Nast Traveler compartió el testimonio del cocinero Lluís Bernils. En 1993, el chef fue a una cena especial en el restaurante Can Fabes del chef Santi Santamaría.
“Me dijo que tenía una sorpresa fuera de carta que se comía con las manos y que me la servía con una condición: seguir un ritual o me retiraría el plato”, comentó Bernils a CNT. Según explicó, en un principio tuvo algo de vergüenza. “Sólo me animé a hacer el ridículo cuando otro comensal solitario, que resultó ser un inspector de la Guía Michelin, se tapó con su servilleta para iniciar el ritual“, dijo.
Años después de probarlo, comenta que no repetiría la experiencia, pues ahora es mucho más consciente del maltrato animal que implica el plato.