Perfeccionando la invención
Para este "jueves premiere" nuestra elección está cantada. Si bien otros títulos tentadores llegaron a las carteleras, como "La dama de negro", "Penumbra" y "El exterior", encontramos a "Hugo" como un verdadero homenaje al cine al que no nos podemos negar. Y debemos mencionar además otro pequeño detalle: el director es, como todos ya saben, Martin Scorsese.
Ahora bien, si la invención es el cine -y es parte central de la historia esta cuestión-, podríamos decir que lo que hace Scorsese es perfeccionarla y llevarla hasta límites impensados. Basada en la novela de Brian Selznick "La invención de Hugo Cabret", el film narra la historia de este chico -Hugo- que vive en una estación de trenes de París. Su padre, un amante del cine y, principalmente, de las películas de George Méliès, lo ha llevado a ver las creaciones de ese genio del cine.
El niño vive haciendo trabajos y buscando comida, mientras ocupa el resto de su tiempo en el proyecto más ambicioso de su padre: un autómata, un robot con forma humana, que además hasta puede escribir o dibujar con una pluma. En su afán de hacer que aquélla invención cobre finalmente vida, Hugo es atrapado robando y como consecuencia una parte del robot se pierde. Sin embargo, no dejará de buscar la forma de arreglar el robot ya que él cree que posee un mensaje que su padre dejó para él. Y allí es donde la magia se hace dueña de la pantalla y nos introduce en el pasado y a la vez en el futuro de este placer que nos dio la vida: el cine mismo.
Scorsese ilumina todos los colores de este film de manera casi fantástica, consiguiendo llevar adelante composiciones y texturas jamás vistas en la historia de la cinematografía. Y hasta se valió para hacerlo de uno de los últimos recursos introducidos en este arte: la tercera dimensión. No por nada, su película -pensada para chicos y para disfrutarla entre grandes también- es la más nominada a los premios Oscar, incluyendo mejor película y mejor director.
Con un elenco estupendo y heterogéneo a la vez (Sacha Baron Cohen, Ben Kingsley, Christopher Lee, Emily Mortimer y los pequeños Asa Butterfield y Chloë Grace Moretz), los personajes brillan en cada escena gracias al inigualable trabajo de cámara de Scorsese. Así que ya saben, para los amantes del cine, nada mejor que un film que reivindique la obra de un genio a través de otro aún más grande.