Perfil de Facundo Conte.
02 de julio de 2014
Hijo del ex jugador de vóley, Hugo Conte y Sonia Escher, también ex jugadora de dicho deporte, Facundo nació el 25 de agosto de 1989 en Vicente López, es también, hermano de Camila y Manuela. Los Conte son una familia que llevan al vóley en la sangre, tatuado en el alma, ya que desde sus padres, los tres hijos practican el deporte, aún más Facundo que pasó por varios deportes hasta que decidió finalmente dedicarse a este. Hugo Conte dijo que: "ni la madre ni yo influimos para que Facundo juegue al vóley. Nunca quisimos hacerlo. Probó con otros deportes, hizo hasta atletismo, pero finalmente se quedó con el voleibol. Es importante que cada uno entienda su rol en la vida, porque si no es difícil.”
El Heredero, como indica su apodo en las canchas, contaba que practicó fútbol, handball y hasta natación, pero siempre se vio atraído por el vóley, al punto de tener fotos de bebé con la pelota, y a los 6 años ya practicaba con su padre en los entrenamientos.
"Con mi papá hablo muchísimo, antes y después de los partidos. Aprendí todo viéndolo a él. Tengo la ventaja de tenerlo en casa y lo aprovecho. Me ayuda muchísimo a encarar las cosas. Tanto mi papá como mi mamá están siempre detrás mío, siguiéndome en cualquier cosa que haga.” Así se refería Facundo a la relación deportiva que mantiene con su padre Hugo, con quien tiene mucho en común además del apellido: ambos miden 1.97 metros, envolvieron el mismo número en la camiseta del seleccionado argentino, el 7, pero principalmente están unidos por la pasión que genera el vóley.
La primera participación de Facundito, con la selección masculina de vóley fue con la Sub-19 en el Mundial Juvenil 2007, en Marruecos donde obtuvieron el 4º lugar. En esa temporada también jugaba en GEBA junto a su padre. Un año más tarde, debutaría en la Copa América Brasil 2008 con la Selección mayor donde también obtuvieron el 4º puesto. También fue parte del equipo juvenil nacional con el que disputó el Campeonato Sudamericano, ese mismo año, donde derrotaron a Brasil en la final y rompieron con un periodo de 26 años sin ganar dicho torneo.
En 2009 jugaría su primer Liga Mundial, terminando quinto con la Selección Argentina, y luego se incorporaría a la liga italiana, jugando para Zinella Bolonia, donde lo dirigiría su padre. También colaboró al seleccionado argentino a obtener el 3º puesto en el U-21 World Championship, lo que sería la mejor posición del país en la historia de dicho torneo.
“Saqué un defecto de él, soy tan mal receptor como mi viejo. Pero lo estamos entrenando y mejorando. Ya sé que si no crezco en recepción no voy a estar para las grandes cosas”, contaba, el actual 7 de Argentina sobre qué debería mejorar. Y así fue, como perfeccionando poco a poco sus falencias, las “grandes cosas” como él mismo decía, se le fueron dando solas, ya que en septiembre del 2010, Javier Weber lo elegiría para participar en el Campeonato Mundial FIVB, donde sería el vice-capitán con tan solo 21 años.
Siempre quiso obtener una medalla olímpica como lo hizo alguna vez su padre, y así fue como llegó la clasificación a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. "Verlo clasificar a sus primeros Juegos Olímpicos fue una emoción muy linda, muy grande. Lo veo feliz haciendo lo que le gusta y eso me da mucha satisfacción y me llena de orgullo. Para un padre eso basta y sobra", comentaba Hugo sobre la nueva oportunidad en la vida deportiva de su único hijo varón. “Jamás pongo lo individual por sobre lo general. A mí me enseñaron que siempre el equipo está primero” decía Facundo cuando hablaba del equipo. Lamentablemente quedaron eliminados en cuartos de final, tras perder 3 a 0 con Brasil, quedando 5º.
“Sabemos perfectamente que no somos ni el básquetbol ni el rugby. Y menos el fútbol. Sería importantísimo tener resultados, si bien ahora estamos en un momento de construcción y transición, para que el movimiento del vóleibol sea más grande cada día. Pero no hay que pensar tanto en el qué dirán”, así se refería Facundo al exitismo que puede lograr el vóley hoy en día.
Sobre su rol de líder dentro y fuera de la cancha, aclaraba que era consecuencia de lo que sucede en la cancha, que no existe la jugada individual, es un juego colectivo y él no se siente figura de nada, sino que todo el equipo lo es. Sabe que conlleva una responsabilidad grande, que cuando no le sale una pelota en ataque le pesa, pero cuando siente el apoyo de los demás, le da mucha confianza en sí mismo. “Es una sensación muy linda y gratificante”, declaraba sobre el sostén que le brinda la gente, su familia y compañeros.
Hoy, se encuentra disputando la Liga Mundial donde hasta el momento viene cosechando cinco triunfos seguidos, y donde Facundo conectó 20 puntos (18 en ataque) en el último encuentro frente a Alemania, a quienes les ganaron 3 a 0.
“Facundo debe dar un salto definitivo de calidad para estar a primerísimo nivel mundial, porque tiene las condiciones para hacerlo. Es un jugador con mentalidad ganadora, muy competitivo, que tiene que completarse en algunas cosas y lograr una continuidad en su rendimiento deportivo. Se siente mucho la diferencia entre cuando juega bien y cuando no lo hace”, contaba Julio Velasco, el actual técnico del seleccionado argentino sobre la actuación del Heredero en esta World League.
Sin dudas, Facundo Conte sigue los pasos de su padre, soñando con lograr lo que alguna vez consiguió su progenitor. Hoy por lo pronto es la gran promesa del vóley nacional.










