[Billie Espiritu’s Fic] Mi Obsesión HyunSaeng_cap7
Capítulo 7
Las puertas del elevador se abrieron y se dirigieron por un pasillo amplio con solo dos puertas, el departamento donde vivía Ahn Chaerim.
-¿Aquí vives? –pregunto JungWoon sorprendido por el espacio donde caminaba, se quito los zapatos pero sin dejar de mirar el living room que lo esperaba. Sin duda alguna, Chaerim era una chica de dinero, o por lo menos sus padres lo eran. La sala era pulcra, los muebles finos e incluso el juego de cristales en una vitrina lo hacían pensar que podría haber objetos coleccionables ahí ¿Cómo sabia de esas cosas? En su vida antes de Séul, estaba el pueblo pequeño donde trabajaba para su padre, ayudándolo a cobrar deudas, sabía muy bien que prendas y objetos valían la pena en un mundo de baratijas desesperadas.
-Eso es algo que le gusta a mi madre… -indicó la escolar un juego de animales de cristal, resguardados en vitrina de caoba.- Vamos… a mi habitación –carraspeó algo nerviosa mientras que el chico ocultaba su sonrojo.
Dejaron a un lado las alfombras caras y el aspecto sutil y elegante de la pieza, todo estaba tan limpio y fresco, tan distinto al departamento donde él vivía, que más se asemejaba a una barraca o un miserable cuchitril. De un solo cuarto, donde el baño no tenía puerta, y la cocina era en el mismo lugar donde ponía su colchón para dormir.
La habitación de ella era también relevante en objetos caros, una pantalla LCD, un escritorio azul oscuro que combinaba con el brillo de la pared, y la comoda cama que descansaba sobre una alfombra negra que cubria por completo el piso. Habían dos puertas en aquel espacio, además de un inmenso closet y 2 grandes muebles, y por supuesto, los cuadros y posters de Kim Hyun Joong y Heo Young Saeng.
-¿Tú mama no se molestará? –preguntó JungWoon mientras dejaba su mochila en la alfombra.
-Mi mamá llega siempre a las doce o más tarde… ¿tienes hambre? La sirvienta no viene hoy, asi que no hay comida… pero pediré algo –se subió a su cama, y tomando el teléfono inalámbrico, le hiso señas al chico para que se sentase.
Una hora después, JungWoon se terminaba un pollo picante mientras Chaerim salía de la otra puerta, donde presumía que era el baño, ya que ahora no traía su uniforme escolar, sino unos jeans y una chaqueta azul. Se sento al lado de él, quien miraba una película en la televisión.
-Después te enseñare mi colección de Hyun Joong oppa y Young Saeng oppa… pero deberás lavarte las manos –sonrió al ver como se limpiaba las manos con las servilletas -. Que suerte que no tuviste entrenamiento hoy…
-Sí… -asintió él. Resultaba que Hyun Joong les había dado la tarde libre, después de un mes de arduo trabajo. Miro de soslayo a la chica, quizás le podría decir acerca de ese entrenamiento-concurso en el que estaba en la empresa, si la estrella Hallyu lo elegía, podría debutar en un grupo que abriría conciertos para Hyun Joong en Asía. Claro que era un secreto, confidencial… pero eso no le importaba, le quería dar una sorpresa a ella, hacerle saber que era el mismo hombre que ella admiraba, quien lo había elegido.
-¿Qué pasa? –pestañeo ella nerviosa de cómo le miraba.
-¿Qué te gusta de Kim Hyun Joong sunbaenim? –le preguntó. Ella calló y pensó en aquello.
-¿Por qué?
-Porque parece que es muy importante para ti, que lo que te rodee se relacione a él… Por como cuidas tus discos, o hablas de tu blog, o de él... me pregunto si debo parecerme a él para que me puedas ver a mí… aunque sea un poquito… -dejo a un lado la comida, tratando de ordenar esa atropellada confesión de amor, que se parecía más a una oración lastimera.
-¿Ser él?
-Sí, puedo ser él… -le miró de reojo jugando con sus dedos, mientras Chaerim apoyaba su espalda en las faldas de su cama, junto a él.
-Cuando estoy en ese mundo, cuando pienso en él… no me siento tan sola… -se sinceró cerrando los ojos, y percibiendo ese enorme abismo en su mente, donde un reloj solo apuntaba una hora, que no tenía fin.
-Un día… veras que, -pensando en ganar el premio y ser elegido por Kim Hyun Joong-, me pareceré a él, voy a ser como él –tragó saliva y la idea de ser aquella estrella Hallyu era la única forma de escapar de la mediocridad, de atrapar el corazón de Chaerim, de entender esa soledad, de ser esa tibieza en su tristeza, parecerse a él sería la única forma de probarle al mundo que no era un desperdicio, como su padre le había vaticinado toda su vida.
Ella le tomo la mano y aun en silencio, dejaron caer la noche en un sumo silencio.
-¡Yah! –exclamó de la nada exaltando a JungWoon -. Casi lo olvido… tenemos que ir a ver a la otra parte de mi corazón… -sonrió levantándose.
Ambos escolares se colocaban los zapatos, y Chaerim no pudo evitar ver como las zapatillas deportivas de JungWoon lucían desgastadas, con el cuero ajado, e incluso con la plantilla algo levantada. El chico sintió vergüenza, eran los únicos zapatos presentables que tenía, los demás estaban demasiado usados, o ya dados de baja.
-JungWoon... tenemos aún tiempo y tienes que acompañarme antes a otro lugar... -lo tomó del brazo y salieron del departamento, directamente al elevador.
Una media hora después, la escolar escogía sin convencerse aún que colores de zapatillas compraría a JungWoon.
-Otoke... También pueden ser estos –mostraba unas zapatillas Nike negras con franjas rojas, las últimas de la colección. Habían en dos versiones, las de deportivas y otras con tacos para jugar fútbol.
-Yah… Chaerim ah… ¿Qué estás haciendo? –preguntó JungWoon avergonzado y queriendo levantarse, estaba en una tienda Nike exclusiva, donde el precio de cada artículo bordeaba el monto de dinero que gastaba en dos meses.
-¿Qué?
-Yo no puedo pagar esto… -susurró bajando la cabeza.
-Por eso lo haré yo… -sonrió la chica por fin eligiéndolos y llamando a la vendedora.
-¿Por qué me estas humillando así? –el chico se estremeció no queriendo creerlo.
-¿Tú crees que los compro de pena o algo así? Claro que no… cuando comiences a ganar tus millones, espero me los pagues y además, me agradezcas en los créditos de tus álbumes, y me invites un café… -decía ella temblando y buscando su tarjeta de crédito-. Sabes… tengo mucho dinero, mis padres me lo dan para compensar sus deudas conmigo… así que… déjame usarlo por favor...
JungWoon asintió entendiendo aquel acto, al salir de la tienda y mientras ella llamaba un taxi que seguramente también pagaría la chica y el cargaba la bolsa con las zapatillas Nike, además de unas playeras y dos pantalones de ejercicio, trato de imaginarse que nada de eso era misericordia, quería creer y engañarse con que era amistad, cariño… amor, un amor que no era cierto seguramente, pero iba a creer que lo era.
FC One, el equipo de las celebridades, un grupo de actores, comediantes, idols y más con un gusto particular por el fútbol, a jugarlo siempre, y casi siempre. Heo Young Saeng, el n° 17 del grupo, se estiraba en el césped mientras un integrante de Infinite practicaba con la pelota.
Había otras fans a parte de Chaerim, sentadas en las tribunas del campo de un club, ellas estaban alejadas sin querer interrumpirlo a él, quien reía y jugaba abiertamente con sus amigos.
-¿Y siempre juegan? –preguntó JungWoon a Chaerim quien tomaba fotos al cantante. Acababa de notar un cambio en el color del cabello de YS, antes rubio por su personaje del musical, ahora parecía más platinado ¿Se debería a su nuevo álbum? Aquella información ya lo compartía en el twitter.
-Sí, o sea casi siempre… -le sonrió ella abriendo una botella de jugo y bebiendo.
-¡Mira! –le señaló algo al chico, Young Saeng pateaba el balón, pero no se trataba de ello, JungWoon pudo notar claramente las zapatillas de la estrella Hallyu, unas Nike negras con franjas rojas, iguales a las compradas por Chaerim.
-Las compraste porque se parecen a las de él…
-No se parecen, son de la misma serie… yo se las regale en el Fanmeeting pasado, y mira… él las usa… él las usa… -lo repitió emocionada -. No hay duda…
-¿De qué? –volteó él sintiendo enojo.
-De que él y yo estamos unidos…
-¿Qué? ¿Y Kim Hyun Joong sunbaenim? Dijiste que lo querías, y que yo tenía que ser como él…-le levantó la voz perdiendo el rumbo de su conciencia.
-Es distinto…
-¿Cómo es distinto? –se levantó él soltando las bolsas de compras.
-¿Qué te pasa? –inquirió sin entender -. Tú no lo entiendes…
-Lo sé… -susurró él dejando las cosas en los asientos y acercándose a la cancha, donde las rejas custodiaban el partido que estaba por iniciar.
-¡JungWoon-ah! –le llamó la chica y él pego el rostro al enrejado y escudriño al cantante, tan distinto a su sunbaenim. Físicamente ¿Lo serían también en personalidad? Había oído que Kim Hyun Joong y él eran buenos amigos… ¿Cómo era que le gustaba tanto a Chaerim? Acaba de entender que debía ser como Hyun Joong y ahora, se presentaba otro obstáculo, pero sus sentimientos hacía él eran distintos, bastantes. Lo miró directamente y Young Saeng estaba de espaldas estirando sus brazos, hasta que percibió una intensa mirada, sí, esa clase de sensación como si una presencia estuviese atrás de ti.
Él giró y a lo lejos vio a un chico con ropa escolar mirando fijamente, no le podía quitar la mirada, hasta que sorprendido abrió los ojos, aquel niño le hacía un ademán que le helo la sangre. JungWoon pasó su índice por el cuello, gesticulando un corte al cuello.
-¡Young Saeng hyung! –le llamó un dongseng haciendo que él voltease confundido-. Hyung… Te estamos llamando.
-Pero… -el volvió la mirada, pero aquel ya se había ido.
-Hyung… -le llamó pero YS trataba de entender, un futuro que no se podía hacer hasta el consumo de las emociones.
-Hyun Joong ssi… -un productor le pasaba la foto de varios chicos posando, aspirantes a ser idols, debutar y volver sus sueños realidad.
-Mira… -dijo la estrella Hallyu girando su silla hacia el hombre de mediana-. Él resalta entre todos… -señaló a JungWoon.
-¿JungWoon-ah? –asintió el productor mirándose con el manager.
-¿Qué pasa? –acotó HJ notando las miradas.
-Es un chico talentoso, sólo que… ese chico… es raro… me da escalofríos al verlo –indicó la foto y señalando esa mirada algo siniestra que mostraba y resaltaba entre todas.