What Are IceQuakes? New Discoveries on and Climate Change in Greenland.
Scientists have found thousands of new "ice quakes" deep in Greenland's ice streams. These small seismic activities happen within ice. They

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What Are IceQuakes? New Discoveries on and Climate Change in Greenland.
Scientists have found thousands of new "ice quakes" deep in Greenland's ice streams. These small seismic activities happen within ice. They
Icequakes were a mistake.
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Terremoto en Chile disparó sismos en la Antártida
Una estación sísmica cercana a las Montañas Ellsworth, en la Antártida, mostró los indicios más claros de señales de alta frecuencia en la superficie helada luego del terremoto de 2.010 en Chile. Crédito de la imagen: Jamie Stutz, Ohio State University
El terremoto de 8.8 grados que sacudió Chile en 2.010 provocó temblores también en la Antártida, según determinó un estudio del Georgia Institute of Technology, publicado en Nature Geoscience. Se trata del primer estudio que indicó que la superficie helada de la Antártida es sensible a las ondas sísmicas de terremotos distantes.
En un artículo publicado en el sitio del Georgia Tech, se indicó que los sismos no son raros en la Antártida, donde secciones del desierto helado pueden experimentar cientos de micro-terremotos de una hora debido a la deformación del hielo. Algunos científicos los llaman icequakes. Pero en marzo de 2.010, las capas heladas de la Antártida se sacudieron más de lo habitual debido al terremoto de 8.8 grados que tenía lugar a más de 3.000 kilómetros de distancia, en la región del Maule, en Chile.
Para estudiar el impacto del terremoto en la Antártida, el equipo de Georgia Tech observó los datos sísmicos de 42 estaciones que existen en el Continente Blanco, seis horas antes y después del evento que tuvo lugar a las 3:34 horas am. Los investigadores utilizaron la misma tecnología que les permitió “escuchar” la respuesta sísmica a grandes distancias del devastador terremoto de magnitud 9 que sacudió Japón en 2.011, porque según explicaron los científicos retumbó a través de la tierra. Según detallaron, la técnica consiste en eliminar las señales de larga duración a medida que las ondas sísmicas se propagan desde el epicentro, a la distancia, para identificar señales de alta frecuencia de fuentes cercanas. Casi el 30 por ciento (12 de las 42 estaciones) mostró evidencias claras de señales sísmicas de alta frecuencia cuando la onda superficial alcanzó la Antártida.
Observen, y escuchen, las ondas de alta frecuencia captadas en la estación sísmica HOWD, en la Antártida. Son producidas por temblores en la superficie helada, disparados por el terremoto de 8.8 grados de 2.010, en Chile.
“Interpretamos estos eventos como pequeños icequakes, la mayoría de los cuales se desencadenaron durante o inmediatamente después del paso de las ondas de larga duración, llamadas ondas Rayleigh, generadas por el sismo principal de Chile”, indicó Zhigang Peng, profesor asociado en la School of Earth and Atmospheric Sciences, quien dirigió el estudio. “Esto es algo diferente de los micro-terremotos y los temblores causados por las dos ondas superficiales de Love y de Rayleigh que se producen tradicionalmente en otras regiones tectónicamente activas a miles de kilómetros de los grandes terremotos”.
Peng indicó que la diferencia sutil que hallaron es que los micro-terremotos responden tanto al corte como a la deformación volumétrica de los eventos distantes. Pero, los icequakes recientemente determinados responden sólo a la deformación volumétrica.
“Estas diferencias pueden ser sutiles, pero nos señalan que los mecanismos de estos icequakes y de los pequeños terremotos son diferentes”, añadió Peng. “Unos son más como un agrietamiento, mientras que los otros se dan como un deslizamiento. Son similares a dos manos cercanas una a la otra”.
Algunos de los icequakes eran ráfagas rápidas que duraban menos de un segundo. Otros eran de larga duración, como temblores que emiten señales como de hasta 10 segundos. Estos se produjeron en diversas partes del continente antártico, incluidas las estaciones sísmicas a lo largo de la costa y cerca del Polo Sur.
Científicos en la estación sísmica HOWD, en la Antártida. Crédito de la imagen: Erik Kendrick, Ohio State University
Los investigadores encontraron la indicación más clara de señales de alta frecuencia inducidas en la estación HOWD cerca de la esquina noroeste de las Montañas Ellsworth. Las ráfagas cortas se dieron cuando la onda P golpeó la estación, y luego se dieron de nuevo cuando la onda de Rayleigh llegó. Los icequakes desencadenados tenían patrones muy similares con formas de onda alta, lo que indica fallas repetidas en un solo lugar, posiblemente por la apertura de grietas.
Peng admitió que los lugares de origen de los icequakes son difíciles de determinar porque no hay cobertura extensa de la red sísmica en la Antártida.
Las señales P de los icequakes detectados en la estación sísmica AGO, cerca del Polo Sur, en la Antártida, unos 10 minutos después del tremento terremoto de magnitud 8.8 en Chile, en 2.010.
“Pero al menos algunos de los propios icequakes crean ondas de superficie, por lo que probablemente se forman muy cerca de la superficie helada”, agregó. “Aunque no podemos estar seguros, sospechamos que simplemente reflejan la fractura de hielo cerca de la superficie debido a la alternancia de compresiones y expansiones volumétricas cuando las ondas de Rayleigh atraviesan el hielo congelado de la Antártida”.
La Antártida originalmente no estaba en la lista de objetivos del equipo de investigadores. Pero al examinar las estaciones sísmicas en el hemisferio Sur, Peng encontró “accidentalmente” icequakes disparados en algunas estaciones disponibles abiertamente. Él y el ex estudiante postdoctoral de Georgia Tech, Jake Walter, ahora un científico de investigación en el Instituto de Geofísica de la UT Austin, se acercaron a otros sismólogos (cuatro co-autores del artículo) que estaban a cargo de la implementación de más sismógrafos de banda ancha en la Antártida.
El proyecto está parcialmente financiado por la subvención EAR-0956051 de la National Science Foundation, de Estados Unidos. Según los investigadores, si bien la NSF fondeó la investigación, las conclusiones no representan la opinión oficial del organismo, si no que pertenecen a Zhigang Peng.