Check out idol k! thank u minami for the ps works 😘😘 i should post stuff on tumblr more often 😓😓 enjoy! https://thesomethingstranslations.wordpress.com/2017/02/02/idol-k-manga/
seen from Türkiye
seen from Taiwan
seen from China

seen from United States
seen from Malaysia
seen from Italy
seen from China

seen from Chile
seen from United States
seen from Australia

seen from India
seen from United States
seen from Germany

seen from India
seen from United States
seen from United States
seen from Lithuania

seen from United States
seen from United States
seen from China
Check out idol k! thank u minami for the ps works 😘😘 i should post stuff on tumblr more often 😓😓 enjoy! https://thesomethingstranslations.wordpress.com/2017/02/02/idol-k-manga/
self-confidence. 2017, closed.
Desde que tenía memoria, jamás trató de cuidar su figura al punto de llegar a tener abdominales; en la época del debut recordaba haber tenido una sesión fotográfica donde mostró su torso totalmente desnudo pero, ¡vamos que a eso no se le podían llamar verdaderos abdominales! Nunca se preocupó por realizar algún tipo de ejercicio aparte de la danza, creía que las horas de práctica eran muchos más que suficientes hasta que varios de sus compañeros comenzaron a ejercitarse yendo al gimnasio. De vez en cuando el morenos les acompañaba al gimnasio más no hacía gran cosa realmente puesto que era algo en lo que no le tenía con una gran ilusión, sin embargo el notorio cambio en los demás le provocó algo de interés.
Ahora la mayoría, más bien dicho todos estaban bastante bien ejercitados y la mayoría de ellos ya habían mostrado sus tan bien marcados abdominales al público. JongIn aún podía recordar el gran esfuerzo que BaekHyun realizó para poder quitarse la playera en los conciertos de Seúl el año pasado para abrir la gira, fue sorprendente el cómo logró hacerlo. De tan sólo pensar aquello le llegaban momentos en los que quizá podía sentir envidia de ellos ya que su cuerpo no estaba tan marcado ni tenía demasiados músculos, hasta era extraño el que no le estuviesen obligando a hacerlo aunque repetidas veces los demás se lo decían de forma indirecta. «Deberías asistir al gimnasio con nosotros» «¡Eres el único sin tener abdominales».
Demasiado rápido para siquiera haberlo pensando, porque ahora mismo se encontraba en una estricta dieta en compañía de constantes visitas al gimnasio, todo porque debía «ganar» un poco más de masa muscular pero bien sabía que lo hacían para que de alguna u otra forma comenzara a tonificar parte de su anatomía. Tras varios meses de arduo trabajo, logró su cometido ya que podía verse al espejo y notar como en su abdomen se formaban aquellos recuadros de músculo, así como también sus brazos habían pasado de ser delgados a ganar cierta musculatura y claramente no iba a negar que se sentía bastante orgulloso de sí mismo por haber logrado bien ese trabajo en su cuerpo.
El grupo ya se encontraba preparando para los conciertos que darían fin a la gira de conciertos de su más reciente disco. JongIn tendría un solo de baile antes de Overdose y en algún momento recordó lo que Shim JaeWon le había dicho sobre mostrar sus abdominales al público, en ese entonces no tenía la confianza en sí mismo para hacerlo sin embargo, eso había cambiado totalmente por lo que él mismo le propuso la idea a su coreógrafo para al fin poder llevarlo a cabo.
—Hyung, ¿recuerdas lo de mostrar los abdominales? Quiero hacerlo.
ripped pants, closed 171223, the elyxion in fukuoka
Los conciertos en Japón estaban resultando de maravilla, a pesar de ser el segundo día podía sentir el ambiente tan agradable en compañía de todos los fans presentes en el recinto de Fukuoka. Debía decir que se sentía bastante cómo presentándose en aquel país y pensaba debía ser a que de cierta forma había logrado a sentirlo como un segundo hogar desde que pasó varios días ahí debido a la grabación del drama que próximamente se estaría transmitiendo y del cual sería protagonista.
No había tenido ningún percance en todas las canciones que llevaban presentadas, y creía que seguiría siendo de esa forma hasta que pasó algo que simplemente no se esperaba. Boomerang era esa presentación donde ocupaban micrófonos con soportes como parte de la coreografía, como siempre y como en los ensayos, se dedicaba a realizar cada movimiento del baile como era debido preocupándose de que el aparato no se le escapase de las manos para no fallar o no romperlo. Todo iba con normalidad hasta que en uno de los movimientos donde era necesario extender sus muslos sintió cierta anormalidad en sus pantalones revisando así qué era lo que estaba ocurriendo percatándose de que la tela se había rasgado justo donde quedaba su ingle.
Abrió sus ojos por completo así como también sus labios formaron una expresión de gran sorpresa mientras que por reacción casi automática cerraba las piernas con firmeza tratando de cubrir el agujero que ahora llevaba en sus pantalones. Los nervios así como la vergüenza se apoderaban de él y lo único que podía hacer en ese momento era evitar a toda costa que algo más allá lograra verse cubriéndose lo más posible con ayuda de una de sus manos. Estuvo a nada de bajar del escenario y correr a cambiarse más no, debía esperar siquiera a que la canción terminara para así no ser más obvio de lo que realmente sucedía, aunque estaba seguro de que la mayor parte de las fans ya se habían dado cuenta puesto que no dejaba de reír debido a la vergüenza.
Caminaba por el escenario con dificultad llevando consigo el micrófono porque tampoco podía dejarlo abandonado ya que podría causar un accidente si los demás llegaban a tropezarse con él. Avanzaba encorvado puesto que aún mantenía juntas sus piernas para que esa parte de la prenda no quedase expuesta y de vez en cuando realizaba uno que otro movimiento con su mano libre para al menos tratar de completar la coreografía.
KyungSoo era el más cercano a él en ese momento y por ello no dudó en decirle lo que le ocurría en medio de risas pero lo único que recibió de su parte, también fueron un par de risas antes de que se moviese de lugar. En cuanto la canción terminó, JongIn corrió como pudo saliendo del escenario para ir a cambiarse los pantalones porque no podía seguir pasando por esa situación tan vergonzosa, no a la mitad del concierto.
lucky bracelet 2012, closed.
“«Tengo un brazalete de la suerte. Mis padres me lo dieron y siempre lo toco cuando necesito ayuda para calmar mi nerviosismo.»
Es lo que ha dicho en una entrevista para una cadena televisiva durante el Dream Concert. Es la primera vez que menciona aquello al público y se siente totalmente emocionado por contar algo personal y que a la vez es importante para él.
JongIn siempre mantiene consigo el brazalete que sus padres le otorgaron al debutar. Recuerda que fue un regalo de ellos y venía en una pequeña caja color negro acompañada de una nota que decía «fighting, JongIn-ah.» Desde entonces siempre lo tiene consigo llevándolo a todos lados porque es el tesoro más preciado que tiene y no deja que otros lo toquen, ni si quiera las personas encargadas del vestuario. El día en el que el showcase del debut se llevó a cabo, una de las coordi noonas le dijo que se lo quitara porque no combinaba con los vestuarios del día, pero el bailarín casi terminó dándole un sermón explicándole por qué no debía quitárselo por ningún motivo, entonces ella le dejó usarlo. Desde ese día lo usa siempre que tienen una presentación.
Recuerda también el día del debut, todos se sentían nerviosos aunque habían practicado las canciones durante mucho tiempo. Él tenía miedo a equivocarse y que todo saliera mal, no quería que por su culpa la presentación se arruinara, además de que seguramente las personas tendrían altas expectativas del grupo así como de él por ser el bailarín principal. Justo al comenzar las grabaciones, el moreno tomó con firmeza su brazalete pensando en sus padres, gracias a eso pudo tranquilizarse y lograr que la presentación tuviera éxito. Tocar el brazalete se había convertido en una de sus rutinas antes de cada presentación, ya que de esa forma podía calmarse; quizá resultaba ser algo bastante bobo o sin sentido mas para él era importante.
Sabe que es descuidado con sus cosas personales, que suele perderlas cuando menos se da cuenta y es por eso que a su brazalete lo cuida como si su vida dependiese de eso. Si por él fuera lo tendría puesto consigo todo el día, pero se lo quita solamente para dormir o bañarse porque teme que se pueda gastar o algo parecido. Si algún día se le llegase a perder, se culparía por el resto de su vida. Quizá algunos digan que solamente es un accesorio más o que simplemente está mal el pensar así de un objeto, pero a él no le importa porque ese brazalete, es su brazalete de la suerte.
엑소, we are one. closed.
Con el pasar de los años, el grupo ha pasado por grandes cambios que si bien dejaron marca en cada ellos. Tres integrantes partieron del grupo e inclusive hasta la fecha, uno de ellos se encontraba inactivo en las actividades grupales dejando a la agrupación con solamente ocho integrantes activos. Los comentarios que recibían cada día desde la partida del primer chino no fueron para nada agradables, algunos decían que ese iba a ser el final del grupo, otros decían que los dejarían de seguir y otros no les veían un futuro juntos, sin embargo con cada baja que tenían, lograban fortalecerse más superando así cada obstáculo que se les pusiera en frente.
Más que ser compañeros de trabajo, para JongIn los integrantes de EXO eran su familia y su hogar. A algunos los conocía de más tiempo pero no por ello significaba que no se levase bien con los demás, con el tiempo logró a abrirse a cada uno de ellos y contar con cada uno como si fuesen hermanos de sangre. Todos sabían muchísimas cosas del otro, en ocasiones no faltaban las peleas así como los enojos, mas no era cosa que no tuviese remedio; juntos compartían alegrías, tristezas, risas, llantos y frustraciones, sin embargo todo sabían llevarlo de la mejor forma posible.
Siempre que necesita apoyo, un consejo o una simple charla para reflexionar de la vida, sabe que puede contar con cualquiera de ellos y siempre estarán ahí cuando lo necesite. En repetidas ocasiones, los chicos han sido su principal soporte puesto que no le han dejado caer en ningún momento, en ocasiones la situación es difícil no solamente para él por lo que siempre es atento a lo que sucede con cada uno y trata de alentarlos así como lo hacen con él. A veces, se siente protegido por ellos ya que es uno de los menores del grupo, pero al contrario de disgustarle, le gusta la sensación de tener a ocho hermanos más que están ahí para él.
Sabe que siempre habrá tiempos difíciles porque nada en la vida es color de rosa, pero también sabe que juntos podrán enfrentarse a cada obstáculo que se les ponga en frente porque así lo han hecho siempre; no se han dejado vencer y es algo que nunca dejarán que pase. Aún les queda mucho camino que recorrer y la promesa que hicieron bajo el “somos uno” estará siempre presente en la mente del bailarín porque para él, los nueve integrantes de EXO seguirán siendo uno por mucho más tiempo.
normal life. closed. JongIn se ha quedado pensativo después de tener una conversación con uno de sus amigos por teléfono, este le ha contado que llevaría a su novia a una cita donde patinarían juntos en hielo y harían quién sabe qué otras cosas cursis. Con KwonHo siempre es así, es el único de sus amigos cercanos que no es una celebridad por lo que la mayoría de las veces es atacado con preguntas acerca sobre llevar una vida normal, contándoles todas las maravillas que puede hacer sin que nadie esté al pendiente de cada paso que dé.
El moreno recuerda sus días antes de ser un idol, inclusive antes de ser un trainee reconocido por las demás personas. Recuerda asistir a la escuela con normalidad e inclusive escaparse de vez en cuando con MoonKyu a los videojuegos. La vida era mucho más sencilla, podía hacer prácticamente lo que cualquier chico de su edad hacía sin temor a que fuese juzgado por alguien más, aunque el ser aprendiz de una empresa tan reconocida tenía ciertas restricciones en su tan añorada “vida normal”. Era difícil.
Siendo ahora una celebridad los ojos de miles de personas siempre se encuentran sobre él y la mayoría de las veces piensa que es demasiado estresante pensar cuidadosamente antes de actuar puesto que la más mínima cosa que haga o diga mal, causará un enorme escándalo. Piensa en su amigo, en la cita que tendrá y en la que él nunca podrá tener. Todo en su pasada relación hubiese sido más sencillo si tan sólo ambos fuesen personas comunes y corrientes, podrían haber caminado tomados de la mano, salir a cualquier parte sin ser juzgados o perseguidos, vivir un noviazgo como cualquier otra pareja del mundo, pero no, nada era sencillo para un idol como él.
A veces envidiaba a su amigo o a cualquier persona normal, inclusive a los propios integrantes de su familia quienes podían hacer miles de cosas sin que nadie les reprochara. Era cuando se le cruzaba por la cabeza arrepentirse de ser un idol, sin embargo esa idea desaparecía en cuestión de segundos porque de cierto modo, así podía realizar lo que más le gustaba en el mundo que era bailar y mostrarlo a los demás, eso por nada del mundo lo cambiaría, claro que no sólo que a veces, el bailarín deseaba ser una persona normal tan sólo por un día.
error, the elyxion in seoul 171124, closed.
Uno, dos, tres, giro y desliz.
Todo lo que había practicado por semanas, se había ido al carajo en menos de cinco segundos por culpa de ese pequeño pero gran error en el escenario durante su solo de baile. Su mente casi se queda en blanco ya que no esperaba que eso sucediera y por suerte, supo cómo actuar para no terminar de arruinar toda la presentación. Por más que quisiera, ya no lo estaba haciendo con las energías suficientes, simplemente lo realizaba para salir lo más rápido posible del escenario puesto que el enojo que sentía contra sí mismo era demasiado. Las luces se apagaron, cruzó la estantería y se dirigió a los camerinos totalmente enfadado.
En los números siguientes mostró un total desgano al realizar las coreografías, ya que su mente repetía una y otra vez la falta que había cometido, diciéndose a sí mismo lo mal que estuvo. Durante el momento de la charla con los fans fue que mencionó su gran, sintiendo una necesidad de disculparse puesto que siempre decía que trabajaría duro para mostrarles una buena presentación, sin embargo en esa ocasión no pudo cumplirles. Escuchaba los gritos decir que estaba bien, incluso sus compañeros mencionaban que no pasaba nada pero no, claro que pasaba y ellos no entendían. Su frustración era tan grande que, de un momento a otro, las lágrimas comenzaron a salir liberando el sentimiento.
Era bien sabido ya que de cuando bailar se trataba, el moreno resultaba ser bastante perfeccionista, pasaba hora tras hora practicando una coreografía hasta que esta quedara totalmente pulida. Nada se le pasaba de largo, tenía especial cuidado en cada movimiento a realizar y si algo no salía, bastaba con quedarse el tiempo que fuese necesario para que resultara, no importaba si sus horas de sueño se reducían a tres o cuatro por día en busca de la total perfección. ¿Dónde quedaba todo ese esfuerzo realizado ahora que se había equivocado? Tantos sacrificios para que al final nada valiera la pena, sintiéndose culpable por su error y sobre todo por el aún recibir apoyo de sus admiradores cuando él les estaba entregando a cambio una pésima presentación.
Al término del concierto, JongIn no fue a casa a descansar, sin embargo no era algo por lo que sorprenderse ya que realmente todos sabían dónde poder encontrarlo. JunMyeon bien lo había dicho en el escenario “estén por seguros de que después de esto, irá a practicarlo mil veces más”.
La sala de prácticas totalmente vacía, aunque inundada por el sonido de los altavoces transmitiendo la música de su solo de baile.El sudor recorriéndole por todas partes, la vista fija en el gran espejo de la habitación y su cuerpo moviéndose al compás de la melodía. No importaba el cansancio, ni tampoco que el reloj marcara las dos y media de la mañana, lo único que era de total importancia para el bailarín, era el que la coreografía estuviese perfecta, ya que no se podía dar el lujo de volver a equivocarse puesto que aún tenían dos conciertos más por presentar.
by. holly
Una tarde entera practicando y los frutos empezaban a evidenciarse ahora que el espejo les devolvía el reflejo de una sincronización casi perfecta, al igual que el golpe sordo de sus pies aterrizando en el piso al unísono. Era una costumbre ya el meterse en la sala de prácticas de EXO y tener al bailarín del grupo enseñándole las coreografías próximas a presentarse, pero era diferente en esos instantes, pues no lo estaba disfrutando del todo. No habían tenido descansos y por el ardor en sus muslos, sabía que en cualquier momento sucumbiría ante el cansancio, más JongIn no se encontraba de buen humor y parecía no notar su fatiga. Ni la propia. Un tropezón de parte del más alto bastó para que Seulgi se detuviera y soltara un suspiro, acercándose al equipo de sonido para apagarlo y tomar del costado del mismo, una botella de agua, que seguidamente lanzó a manos del moreno. Le vio atraparla y acostarse sobre el piso, llevando consigo un botellín y situándose a su lado. —¿Ahora me dirás qué sucede, o esperarás a lesionarte para soltarlo? Se cruzó de piernas, bebiendo de su botellín, y JongIn empezó su relato. Uno que, de conocer previamente el contenido, probablemente no habría preguntado desde un principio; SooJung, por supuesto. SooJung y otra discusión de enamorados por cosas que no comprendía. Inspiró con profundidad, rogándole a su paciencia el no fallarle ahora y le permitió a su amigo abrir su corazón, mientras el suyo moría palabra tras palabra. Dolía escucharle nombrar a otra chica con tanto cariño, sentirse desplazada y lo que es peor, no encontrar siquiera chance de comparación. Dolía más saber que le estaban haciendo daño, pues de encontrarse en su situación, JongIn no pasaría por ningún momento triste, jamás. —Detente, por favor. —Y la frase abandonó sus labios mucho antes de que pudiera morderse el inferior y detener el vómito verbal, cerrando los ojos en el acto pues la molestia empezaba a dispararse en sus venas y contenerse se volvía cada vez más difícil. Reprimir tanta frustración estaba a punto de pasarle factura aunque no fuese consciente en ese instante—. JongIn-ah, eres un tonto. Sí, y uno muy grande además. Llevas… meses enteros, y los he contado, rabiando por lo mismo. Me enoja, no sabes cuánto, que estés tan empecinado en ella, tan distante… tan ciego que no ves más allá de SooJung. Se detuvo de pronto al darse cuenta de lo que había dicho, percibiendo un calor violento agolparse en sus mejillas y como toda medida para ocultarlo, abrazó sus piernas y posó la frente en sus rodillas, ocultando su rostro de ese modo. La timidez, la vergüenza, el reproche a sí misma. ¿Cómo es que se le había escapado semejante cosa? Esperaba que el contrario no retomase la conversación tirando de aquel hilo, porque el golpeteo errático en su pecho le impediría guardarse lo que tan recelosamente ha ocultado por años ya. Y la sola idea de abrirse en ese punto le aterraba.