Los 40 Puntos de Fe de la Iglesia de Dios
1. LA BIBLIA
Creemos que el Antiguo y Nuevo Testamento (comúnmente conocidos como La Santa Biblia) constituyen el único libro inspirado por el Espíritu Santo;
que contiene la palabra infalible y expresa la voluntad de Dios;
que es la única regla de fe y práctica de parte de Dios.
Qué es la palabra que “los santos hombres hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo. 2 Pedro 1:19-21; 2 Timoteo 3:16.
Que es la única palabra que contiene la verdad. Juan 17:17.
Que es la palabra eterna, que permanece para siempre. 1 Crónicas 16:15; Mateo 24:35; 1 Pedro 1:23.
Que no necesita añadírsele ningún concepto humano. Proverbios 30:6.
Que hay una sanción para quien añade o quita algo de este libro, Apocalipsis 22:18, 19.
Que contiene todo para que el hombre de Dios sea perfecto. 2 Timoteo 3:17.
2. DIOS, EL CREADOR DE TODAS LAS COSAS
Creemos que la Deidad de todo el universo es Dios el Padre Celestial. Él es el Todopoderoso
Creador y Sustentador de los cielos, la tierra, y todas las cosas.
Que Dios creó los cielos y la tierra, Génesis 1:1; Hechos 14:15.
Que en él nos movemos y somos. Hechos 17:24- 28; Nehemías 9:6; Salmo 124:8; Apocalipsis 14:7.
Que creó los cuerpos celestes y a todos ellos llama por su nombre, Isaías 40:26,28; Isaías 44:24.
Que hizo los cielos, la tierra y todas las cosas que en ellos hay, Hechos 14:15; Hechos 17:24-28; Nehemías 9:6; Salmo 124:8; Apocalipsis 14:7.
3. JESÚS, EL HIJO DE DIOS
Creemos que Jesús es el único Hijo de Dios, engendrado por el Espíritu Santo, nacido de María; que fue un vaso escogido por Dios; que él es el Mesías o Cristo enviado de Dios como nuestro Redentor.
Que es el unigénito de Dios, Juan 3:16; 1 Juan 4:9; 1 Juan 1:18.
Que él da testimonio que vino del Padre, Juan 6:65.
Que los hombres que lo conocieron personalmente lo aceptaron como el Hijo de Dios, Mateo 14:33; Mateo 16:16.
Que, según el testimonio del ángel, éste es llamado “el Hijo del Altísimo”. Lucas 1:26-32.
Que en ninguno otro hay salvación; sólo en él. Hechos 4:12.
Que en el momento de su bautismo Dios dijo: “Este es mi Hijo amado”. Mateo 3:17.
4. EL ESPÍRITU SANTO
Creemos que el Espíritu Santo es una influencia divina que procede del Padre; es el Consolador que Cristo prometió enviar en su lugar al ascender a los cielos; que por medio del Espíritu Santo Cristo mora en nuestros corazones; que por el Espíritu Santo Dios revela la verdad de las Escrituras a los hombres y les da el poder para atestiguar de Cristo.
Que es llamado el Espíritu de verdad y el Consolador, Juan 14:16,17,26.
Que nos guía a la verdad y nos muestra las cosas que están por venir, Juan 16:13.
Que es la influencia que nos da el poder para atestiguar de Cristo, Hechos 1:8. Que el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, Romanos 5:5.
Que el Espíritu Santo morando en nosotros, hace producir los frutos del Espíritu, Gálatas 5:22,23.
Que por el Espíritu Santo que Dios nos ha dado podemos
guardar sus mandamientos, 1 Juan 3:24.
5. LA PREEXISTENCIA DE CRISTO
Creemos que Jesucristo, el Hijo de Dios, estuvo en el plan de Salvación desde antes de la fundación del mundo;
creemos que él fue el Verbo o medio por el cual Dios habló al hombre,
(Juan 1:1,2), y que “Aquel Verbo fue hecho carne” se cumplió exactamente cuando nació del vientre de María.
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios. Juan 1:1,2.
Aquel Verbo fue hecho carne, Juan 1:14.
Que fue mucho antes de Abraham, Juan 8:56-58.
Que estuvo con el Padre desde el principio, Juan 17:5.
Que Dios tomó decisiones juntamente con él, Génesis 1:26; 3:22; 11:7.
Que por él fueron hechas todas las cosas, Colosenses 1:16-18.
Que era la piedra de la cual debían los hijos de Dios en los días de Moisés, 1 Corintios 10:4-9.
6. SATANÁS
Creemos que Satanás, es llamado también el diablo o la serpiente antigua (Apocalipsis 12:9), es el adversario de Dios y de su pueblo, el cual será destruido al final.
La serpiente antigua, que es el diablo y Satanás. Apocalipsis 20:2.
Que es el padre de la mentira y engañador desde el principio. Juan 8:44.
Se transfigura en ángel de luz. 2 Corintios 11:14.
Es un adversario del hombre, 1 Pedro 5:7.
Que siembra cizaña en el corazón del hombre. Mateo 13:39.
7. LA CAÍDA DEL HOMBRE
Creemos que Dios hizo al hombre perfecto, sin pecado, pero por la desobediencia se hizo pecador. Esto lo hizo imperfecto, y acarreó la maldición de Dios y la muerte para toda la raza
humana Que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, Génesis 1:26-31.
Que su desobediencia trajo su caída, y su expulsión del huerto del Edén, Génesis 3:8-20.
Que la muerte entró en el mundo por ese hombre (Adán), 1 Corintios 15:21.
Que la muerte es el resultado del pecado y su consecuencia es destrucción. Romanos 3:23; Romanos 5:12.
8. LA REDENCIÓN DEL PECADOR
Creemos que Jesús, como el Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo, es el único que puede redimir al hombre pecador, y hacerlo partícipe de la naturaleza divina; que es la única manera de cómo el hombre puede ser libre de la pena de muerte.
Sólo por medio de la sangre de Cristo podemos ser rescatados. 1 Pedro 1:18-20.
Cristo es el único que puede quitar la muerte y sacar a la luz la vida, 2 Timoteo 1:10.
Que no existe ninguna otra ofrenda para poder rescatar al hombre, Hebreos 9:12.
Que Cristo es el único que se dio por rescate de muchos. 1 Timoteo 2:6.
9. EL PLAN DE DIOS PARA LA SALVACIÓN DEL HOMBRE
Creemos que el plan de salvación fue designado por Dios nuestro Padre, como un medio para escapar de la muerte que se pronunció después que Adán y Eva habían pecado; que la clave de este plan divino es su Hijo Jesucristo, al cual envió a la tierra para redimir al hombre de la maldición del pecado. 2 Pedro 3:9; Juan 3:16; Hechos 4:10-12; Romanos 5:11; 1 Pedro 2:24; Hebreos 9:13.
Que para hacer efectivo este plan, el hombre debe tener fe en Dios, Hebreos 11:6. El hombre debe creer y aceptar a Jesús como su Salvador, Juan 14:1.
Debe mostrar arrepentimiento de sus pecados y bautizarse, Hechos 2:38. Debe hacer morir al viejo hombre, Efesios 4:21-25.
Debe permanecer en la fe y en la santidad, 1 Timoteo 2:15; 2 Corintios 5:17.
10. LA SANGRE DE CRISTO
Creemos que por el derramamiento de la sangre de Cristo en el Calvario Dios proveyó una total y plena expiación por el pecado del hombre, 1 Juan 2:1,2; 4:10; Colosenses 1:20.
Que su sangre fue para la remisión de los pecados, Mateo 26:28.
Que por su sangre fuimos justificados de la ira, Romanos 5:6-9.
Que por su sangre hemos ahora recibido la reconciliación, Romanos 5:11
Que su sangre es la propiciación para pagar nuestros pecados pasados. Romanos 3:25. Que la sangre de Cristo nos limpió de todo pecado. 1 Juan 1:7.
11. LOS DIEZ MANDAMIENTOS
Creemos que los Diez Mandamientos de la ley moral de Dios constituyen la norma de conducta para todos los hombres; que estos mandamientos fueron dados por Dios para ser observados por su pueblo desde el momento en que fueron proclamados y por toda la eternidad; que ninguno de estos mandamientos ha sido cambiado o revocado, y que todos tienen vigencia totalmente.
Que fueron escritos por el dedo de Dios en tablas de piedra, Deuteronomio 9:10.
Que fueron dados por Dios en una lista descriptivamente, Éxodo 20:3-17.
Que Cristo no destruyó esta Ley, Mateo 5:17.
Que para obtener la vida eterna, el hombre debe guardar estos mandamientos, Mateo 19:16-22.
Que estos mandamientos permanecerán para siempre, Mateo 5:18
Que por estos mandamientos se llega al reconocimiento del pecado, 1 Juan 3:4; Romanos 3:20.
Que se hallan plenamente descritos en el Nuevo Testamento:
12. LA LEY CEREMONIAL
Creemos que la ley de ritos, conocida también como ley ceremonial o ley de Moisés, es un conjunto de mandamientos totalmente separados del decálogo; que esta ley contiene “sábados” también pero que son sábados rituales y no semanales; que esta ley quedó nulificada en el momento en que Jesús expiró en la cruz, Juan 1:17; Gálatas 2:16; Gálatas 3:10; Colosenses 2:14-16; Gálatas 3:19-25; Hebreos 9:9,10; Hebreos 10:1.
Que existe una diferencia muy marcada entre las dos leyes:
13. ORIGEN DE LA IGLESIA: SU NOMBRE
Creemos que la Iglesia primitiva se identificó con el nombre de “Iglesia de Dios”, porque es el nombre del Padre Celestial, sobre cuyo nombre se edificó la iglesia, Mateo 16:16-18. Hechos 20:28; 1 Corintios 1:2; 1 Corintios 10:32; 1 Corintios 15:9; Gálatas 1:13.
Que la familia de Dios debe llevar el nombre del Padre, Efesios 3:14,15.
Que con este nombre fue invocado antiguamente, Daniel 9:19.
Que los seguidores de Cristo serían guardados en ese nombre, Juan 17:11,12 y 26.
Que tuvo su origen en el momento en que Jesús la fundó en la roca eterna, Mateo 16:18.
Que el conjunto de congregaciones de esta Iglesia se determinan o denominan “Iglesias de Dios”, 1 Corintios 11:16, 1 Tesalonicenses 2:14.
14. EL ESTADO DE LOS MUERTOS
Creemos que la muerte es un estado de completa inconsciencia, y que tanto el cuerpo como el alma descansan en el sepulcro en la muerte;
que la muerte es comparada a un sueño por la condición de “inconsciencia”, Juan 11:11-14; 1 Corintios 15:18,20; 1 Tesalonicenses 4:13;
que los muertos nada saben, Salmo 146:4; Eclesiastés 9:5; Job 14:21.
Que ningún muerto está consciente en el sepulcro, Job 7:9,10.
Que ningún muerto ha sido juzgado en esta dispensación, 2 Timoteo 4:1.
Que ningún muerto, o el espíritu del hombre muerto, ha ido al cielo, ni irá jamás en el futuro, Juan 3:13; Hechos 2:29,34.
Que el juicio pronunciado sobre los muertos será hasta el final del milenio, Apocalipsis 20:7,11-15.
15. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS
Creemos que en la venida de Jesús los justos que han muerto serán espertados del sueño de la muerte para recibir la inmortalidad, 1 Corintios 15:51-54; 1 Tesalonicenses 4:14-16; que los impíos resucitarán al final del reino de Cristo para recibir su castigo, Apocalipsis 20:11-15.
Que la iglesia desde el principio ha creído en la resurrección de justos como de injustos. Hechos 24:15; Daniel 12:2; Isaías 26:19.
Que los que están en los sepulcros saldrán, unos para vida eterna, y otros para destrucción eterna, Juan 5:28,29.
Que la recompensa vendrá después de la resurrección, Lucas 14:14.
Que los impíos muertos saldrán a la vida después de mil años de la resurrección de los justos. Apocalipsis 20:5,13.
Que resucitan para ser destruidos para siempre. Apocalipsis 20:7-9, 12; Isaías 26:14.
Que este castigo se llama “la muerte segunda”. Apocalipsis 2:11; 20:14; 21:8.
16. EL CASTIGO DE LOS IMPÍOS
Creemos que aquellos hombres que al morir Dios consideró impíos, serán castigados y destruidos en el lago de fuego el cual los consumirá totalmente. Apocalipsis 20:15; Salmo 145:20; Salmo 37:20; 68:2.
Que serán destruidos por fuego como los habitantes de Sodoma y Gomorra. Génesis 19:24,25; Apocalipsis 20:9; Mateo 13:40,42.
Que no dejará de ellos ni raíz ni rama. Malaquías 4:1,3.
Que la palabra “infierno” varias veces mencionada aquí, es traducida del griego “hades”, y quiere decir “sepulcro”. Hechos 2:31; Mateo 11:23; Mateo 16:18; Apocalipsis 20:13,14.
Que los términos griegos “hades, gehenna y tártaro’’ (2 Pedro 3:7), se usan figurativamente para representar el valle de Hinnom, en las afueras de Jerusalén. Indicando lugar de tortura o destrucción. Mateo 5:22,29; Marcos 9:43-47.
Que el fuego que destruirá a los impíos después de mil años del reino de Cristo, será literal. Apocalipsis 20:9,13-15.
17. LA CRUCIFIXIÓN DE CRISTO
Creemos que Jesús fue crucificado un día antes de la Pascua de los Judíos; que fue crucificado en el día que se conoce comúnmente como miércoles, que era el día de la víspera (preparación) de la pascua.
Que Jesús murió antes del sábado ceremonial judío, en la víspera del sábado. Lucas 23:54.
Que murió a la hora de nona de ese día, 14 de Nisán. Marcos 15:34. Que lo sepultaron en el mismo día, 14 de Nisán, antes de ponerse el sol. Juan 19:31, 40-42. Que el día de su muerte estaba profetizado. Daniel 9:27.
18. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO
Creemos que Jesús, después de haber estado en el sepulcro tres días y tres noches, resucitó de la tumba. Mateo 12:39,40.
Creemos que Jesús estuvo exactamente 3 días y 3 noches en el sepulcro, de los cuales el primero fue Sábado (ceremonial), y el último fue Sábado (semanal). Mateo 27:57-64; Lucas 23:54-56.
Que Jesús resucitó cuando todavía el sol del día Sábado no se metía. Mateo 28:1,6.
Que la precisión de tiempo en el sepulcro, “tres días y tres noches”, contados desde el miércoles por la tarde, al sábado por la tarde, es incuestionable. Mateo 12:39,40.
Que el relato que hacen los Evangelistas Marcos, Lucas y Juan, no se refiere al momento de la resurrección de Jesús, sino que es una información de las visitas que se hicieron en el día primero de la semana.
19. LAS PROFECÍAS Y SU CUMPLIMIENTO
Creemos que las profecías de las Santas Escrituras son la prueba más infalible de la inspiración de la Biblia, 2 Pedro 1:20,21; 2 Timoteo 3:16, y que lo que antes fue escrito, para nuestra enseñanza quedó escrito. Romanos 15:4.
Que el pueblo de Dios debe conocer las Profecías que ha dejado escritas en su palabra. Proverbios 29:18.
Que el no conocer las profecías de la palabra de Dios puede afectar nuestra salvación. Oseas 4:6.
Que es bienaventurado el que guarda la profecía. Apocalipsis 1:3. Que por las profecías conocemos los tiempos del fin. Mateo 24:1-41; Lucas 17:26-31; Lucas 21:25-27; Daniel 2:34-45; Ezequiel 38:1-12.
Que la historia del pueblo judío encierra muchas de las profecías del Señor. Génesis 12:2,3; Romanos 3:2, 9:4-5.
20. EL RECOGIMIENTO DE ISRAEL
Creemos que el recogimiento de Israel a la tierra de Palestina, como está descrito en la profecía, está en proceso de su cumplimiento, y es una señal del pronto regreso de Jesús.
Que Israel sería llevado a la tierra de sus enemigos, Levítico 26:33. Que Jerusalén sería hollada por los gentiles. Lucas 21:24.
Que Jerusalén sería readquirida y reedificada antes de la segunda venida de Cristo. Salmo 102:16.
Que sacaría a su pueblo Israel de entre las naciones como cuando los sacó de la tierra de Egipto. Ezequiel 20:34-38; Jeremías 31:1-14.
Que los haría una nación otra vez. Ezequiel 37:21- 28.
Que la tierra desierta sería edificada, y las ciudades asoladas (de Jerusalén), serían restauradas. Isaías 61:4.
21. EL MENSAJE DEL TERCER ÁNGEL
Creemos que un poder impío, que la Biblia refiere como “la bestia y el falso profeta”, existe desde antes, y ha de existir hasta la segunda venida de Cristo; que hay un mensaje especial contra este poder, el mensaje del tercer ángel, que está siendo y debe ser predicado por la Iglesia de Dios como una amonestación en contra de este poder; que éste es parte del evangelio, que al aceptarse, hará que el hombre escape de la ira de Dios.
Que tanto la bestia como sus acciones están predichas. Apocalipsis 13:1-10.
Que el tercer ángel amonesta en contra la adoración de esta bestia. Apocalipsis 14:9-11.
Que esta bestia llevaría sobre sí a la mujer de que habla Apocalipsis 17:3-14
22. LAS SIETE PLAGAS POSTRERAS
Creemos que la ira de Dios en contra del pecado y los pecadores alcanzará su plenitud poco antes y al tiempo de la segunda venida de Cristo, por medio de siete plagas devastadoras, las cuales vendrán sobre los que tengan la marca de la bestia, y sobre los que adoren su imagen; que estas plagas son literales y representan un gran sufrimiento físico; que esto es parte del mensaje de la Iglesia de Dios para amonestar al mundo en contra de estas calamidades que vendrán como consecuencia del pecado.
Que están aparejados siete ángeles que tienen las siete plagas. Apocalipsis 15:1.
Que estas siete plagas están totalmente descritas en Apocalipsis 16.
Que en la penúltima plaga se desata el Armagedón, al final del cual se manifiesta Cristo Jesús. Apocalipsis 16:12-17.
23. LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
Creemos que la segunda venida de Cristo será personal y visible, y al venir establecerá su reino sobre la tierra; que esta promesa él la pronunció varias veces mientras estuvo aquí en la tierra. Que vendrá en forma literal y visible, con el mismo cuerpo con que ascendió a los cielos. Hechos 1:9-11. Que él prometió que vendría otra vez. Juan 14:1- 3. Que su venida no será en secreto. Mateo 24:27; 1 Tesalonicenses 4:16.
Que todos los que vivan en ese momento, verán su venida. Revelación 1:7. Que los santos del Antiguo Testamento como los del Nuevo Testamento esperaron en su venida. Job 19:25-27; Salmo 50:3; Filipenses 3:20; 1 Tesalonicenses,4:13-18; 1 Corintios 15:51-55.
24. EL REINO
Creemos que el reino está dividido en tres etapas:
1. El reino espiritual, llamado el reino de gracia;
2. El reino literal de Cristo por mil años; y 3. El reino de Dios por la eternidad.
Que en esta etapa o era presente vivimos en el reino de gracia, durante el cual Cristo reina en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo. Lucas 17:21.
Que todos formamos o pertenecemos a esa casa o reino espiritual. 1 Pedro 2:5-9. Que por la redención de la sangre de Cristo nos ha trasladado al reino de su amado hijo. Colosenses 1:12-14.
Que al vivir en justicia delante de él disfrutamos de ese reino. Romanos 14:17.
Que por el evangelio él nos llamó a su reino y gloria. 1 Tesalonicenses 2:12,13.
25. EL REINO LITERAL DE CRISTO
Creemos que al venir Jesús por segunda vez establecerá su reino literal sobre la tierra; entonces se sentará sobre el trono de su gloria y los redimidos reinarán con él por mil años; que esta es la segunda etapa del reino.
Que cuando él venga, recibirá el trono de David su padre. Lucas 1:32,33.
Que ese será el trono de su gloria. Mateo 25:31.
Que en su venida los santos muertos resucitarán, y los vivos serán transformados a la inmortalidad, y reinarán con Cristo mil años sobre la tierra. 1 Tesalonicenses 4:13-17; 1. Corintios 15:51-54; Apocalipsis 20:4,6; Apocalipsis 5:10.
Que al fin de los mil años, Cristo entregará el reino a su Padre. 1 Corintios 15:24-28.
26. EL REINO DE DIOS POR LA ETERNIDAD
Creemos que la tercera etapa del reino, es el tiempo en que
Dios reinará por toda la eternidad; que al cerrarse el período del milenio la restitución de todas las cosas habrá culminado, y la tierra será como una tierra nueva, restaurada a su estado original de perfección, habiendo quitado todo pecado y el resultado del mismo que esta tierra vendrá a ser el hogar eterno de los redimidos.
Que Abraham murió anhelando entrar a esa tierra nueva. Hebreos 11:10.
Que esta es la tierra nueva que esperaba Pedro. 2 Pedro 3:13.
Que la nueva Jerusalén será como el tabernáculo de Dios morando entre todos los redimidos. Apocalipsis 21:1-3, 23-27.
Que entonces Dios será todas las cosas en todos. 1 Corintios 15:28. Que de allí en adelante los redimidos “reinarán para siempre jamás” con Dios. Apocalipsis 22:5.
27. EL REPOSO DEL SÁBADO
Creemos que el séptimo día de la semana (comúnmente llamado sábado) es el verdadero sábado bíblico; que debe observarse desde la puesta del sol del día viernes hasta la siguiente puesta del sol, 24 horas después; que nos fue dado como un memorial de la creación, y debe dedicarse al descanso y adoración del Señor, Génesis 2:2,3; Levítico 23:32; Isaías 58:13; Éxodo 16:22-26.
Que constituye el cuarto mandamiento de la Ley de Dios. Éxodo 20:8-11.
Que ningún otro día fue instituido como día de reposo. Hebreos 4:4-9.
Que Jesús, como nuestro ejemplo, descansó también este día. Lucas 4:16,31,
Que las mujeres que habían ido al sepulcro reposaron este sábado, como Jesús lo había hecho. Lucas 23:56.
Que este día precede al primer día de la semana, y por tanto, es el séptimo día. Mateo 28:1.
Que Jesús se presenta como el único Señor de ese día. Marcos 2:27,28.
28. EL BAUTISMO
Creemos que el bautismo es una ordenanza de Jesús para entrar en la familia de Dios; que el bautismo es para remisión de los pecados, y que todo el que acepta el mensaje de Cristo debe cumplir con esta ordenanza, Mateo 3:16; Marcos 16:16; Hechos 2:38.
Que el bautismo debe ser por inmersión en agua corrediza. Mateo 3:16; Hechos 8:37-39; Romanos 6:3,4.
Que el bautismo debe ser conforme al mandamiento del Señor Jesús. Mateo 28:19.
Que el bautismo debe ser ejercido por un ministro autorizado en la Iglesia de Dios. Romanos 10:15.
29. LA CENA DEL SEÑOR
Creemos que la cena del Señor es una ordenanza para la Iglesia en memoria de la muerte de Cristo; que debe hacerse anualmente, en la misma noche en que Jesús la instituyó, al iniciarse el día 14 de nisán, primer mes del calendario hebreo y no conforme al calendario gregoriano.
Que es una ordenanza para la Iglesia. 1 Corintios 11:1,2.
Que Jesús la instituyó en la misma noche en que comió la Pascua con sus discípulos. Mateo 26:17-29; Lucas 22:7-20. .
Que la pascua se comía el día 14 del primer mes del año hebreo. Levítico 23:5.
Que consiste en tomar pan sin levadura y el fruto de la vid. Marcos 14:22-25.
Que esta ordenanza conmemora la muerte de Cristo, 1 Corintios 11:24-26.
Que el lavamiento de los pies es parte de esta ceremonia y debe hacerse inmediatamente después de comer el pan y beber el vino. Juan 13:1-9.
30. LAS DÉCIMAS DE TODA GANANCIA
Creemos que el plan bíblico para financiar la obra de la iglesia de la predicación del evangelio es por medio de los diezmos y ofrendas que sus miembros deben pagar de sus ganancias como parte de sus obligaciones cristianas; que este plan de Dios fue practicado por el padre de nuestra fe mucho antes de que existieran los hijos de Israel.
Que las décimas pertenecen a Dios. Levítico 27:30. Que los diezmos es la décima parte de nuestras ganancias. Levítico 27:32.
Que Abraham practicó esta ordenanza. Génesis 14:18-20; Hebreos 7:4.
Que está prometida una bendición para aquellos que pagan los diezmos. Malaquías 3:10.
Que Dios se siente defraudado o robado cuando se retienen los diezmos. Malaquías 3:8-9.
Que Jesús enfatizó esta enseñanza en Mateo 23:23.
Que los ministros que trabajan en la predicación tienen el privilegio de comer de esos diezmos, como se hacía en el tiempo de los sacerdotes. 1 Corintios 9:13,14; Números 18:21.
31. LA LEY DE LO LIMPIO Y LO INMUNDO
Creemos que el pueblo de Dios debe tener únicamente como alimento aquellos animales, aves y peces que Dios nos ha dado para este fin; que deben distinguirse de entre los que están señalados como animales inmundos.
Que la clasificación de animales y aves limpias e inmundas fue conocida desde los días de Noé. Génesis 7:1-3, 8-9
Que existe una lista perfectamente definida de animales limpios e inmundos. Levítico 11:4-23; Deuteronomio 14:3-20.
Que existe una lista perfectamente definida de animales limpios e inmundos. Levítico 11:4-23; Deuteronomio 14:3-20.
Que Pedro y la iglesia del principio hacían diferencia entre los animales limpios e inmundos. Hechos 10:9-14; Apocalipsis 18:2.
Que aquellos que comen carnes de puerco, abominación y otras carnes inmundas, serán destruidos a la venida del Señor. Isaías 66:15-17.
32. LA ORGANIZACIÓN DE LA IGLESIA
Creemos que la organización de la iglesia en el tiempo actual debe conservar la forma que fue ejemplificada desde el primer siglo, teniendo cada congregación su propio gobierno local, disfrutando de autonomía congregacional en cuanto a la distribución de sus finanzas, así como en la elaboración de programas de evangelismo que se refieren a la organización local; que todas las iglesias locales deben mantener la unidad tanto doctrinal como en sus relaciones con la iglesia general; que ninguna congregación o pastor en particular puede enmendar o cambiar un punto doctrinal, porque esto es sólo competencia del concilio general de las Iglesias de Dios.
Que todas las Iglesias de Dios son componentes del cuerpo de Cristo. 1 Corintios 12:27-30; Efesios 4:10-17.
Que Cristo es la cabeza de la iglesia. Efesios 1:22,23; Colosenses 1:18. Que no debe tener un gobierno ejecutivo como las iglesias del mundo. Lucas 22:24-27; 1 Pedro 5:1-3.
Que debe tener pastores u obispos para apacentar a la iglesia. Hechos 20:17,28.
Que en cuanto a finanzas, la iglesia es autónoma en su manejo. Filipenses 4:14-19; 2 Corintios 9:1-5; 2 Corintios 11:8,9; 1 Corintios 16:1-4.
Que todo lo que se refiere a doctrina debe ser estudiado en concilio de ministros. Hechos 15:1-4, 22- 28; Salmo 82:1.
33. LA ORACIÓN Y EL AYUNO
Creemos que la oración es el medio más eficaz para estar en contacto con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, que es nuestro mediador y sumo pontífice: que toda oración debe ser hecha en el nombre de Jesús para que sea válida delante del Padre celestial; que el ayuno es parte complementaria de la oración para afligir el alma como un voto al Señor.
Que la oración debe hacerse en el nombre de Cristo. Juan
14:13,14. Que debe orarse sin cesar. Lucas 18:1; 1 Tesalonicenses 5:17.
Que se debe orar en todo lugar, y no sólo en la iglesia. 1 Timoteo 2:8
Que la práctica del ayuno es para los cristianos. Mateo 17:18-21; Hechos 10:30; Hechos 13:2.
34. UNGIMIENTO PARA LOS ENFERMOS
Creemos que Dios oye la oración de fe tanto individual como colectiva en favor de los enfermos; que es un mandato escritural llamar a los ancianos de la Iglesia para que oren por el enfermo y lo unjan con aceite; que la oración debe ser hecha con fe tanto por parte del enfermo como del ministro que ora.
Que el ungimiento por los enfermos es una práctica desde los días de Jesús. Marcos 6:13.
Que el enfermo debe llamar a los ancianos de la Iglesia paraque le unjan con aceite. Santiago 5:14,15.
Que sólo Dios es el único que puede sanar todas las enfermedades. Salmo 103:3.
Que la oración de los apóstoles sanó a muchos enfermos. Hechos 5:16.
Que es válido enviar pañuelos con aceite después de orar por ellos para enfermos que no están al alcance de un ministro. Hechos 19:11,12. Que el ungimiento y la oración por los enfermos debe hacerse poniéndole las manos en la cabeza. Hechos 28:8.
35. EL MATRIMONIO Y DIVORCIO
Creemos que el matrimonio es una institución divina (Génesis 2:21-24); que para que ni el hombre ni la mujer caigan en pecado de fornicación o adulterio, cada uno tenga su mujer, y cada una tenga su marido, 1 Corintios 7:2; que Jesús ratificó el mandamiento del matrimonio, Mateo 19:5,6; que el divorcio no estuvo en la mente de Dios cuando instituyó el matrimonio, sino por el contrario, asentó que lo que Dios juntó no lo aparte el hombre, Mateo 19:6.
Que el matrimonio delante de Dios tiene tanta fuerza como el matrimonio civil. Mateo 19:6.
Que la mujer o el hombre están ligados a la ley del matrimonio en tanto que viva su cónyuge. 1 Corintios 7:39; Romanos 7:2,3.
Que a causa de la dureza del corazón, Moisés dio carta de divorcio cuando se comprobaba la infidelidad. Deuteronomio 24:1-4.
Que cualquier hombre o mujer que abandona a su mujer o a su marido no siendo por causa de infidelidad conyugal, adultera y hace que su cónyuge adultere. Mateo 5:32; Mateo 19:9.
Que cualquier hombre o mujer que abandona a su mujer o a su marido no siendo por causa de infidelidad conyugal, adultera y hace que su cónyuge adultere. Mateo 5:32; Mateo 19:9.
Que cualquiera que deja a su mujer, fuera de las razones que expresa la Biblia, debe quedarse sin casar de nuevo. 1 Corintios 7:10-14.
Que tanto el hombre como la mujer que deja a su cónyuge y se casa con otro, comete adulterio. Marcos 10:11,12; Lucas 16:18.
36. EL VELO EN LA MUJER
Creemos que la mujer cristiana debe cubrir su cabeza mientras está en el culto de adoración, siempre que ora y siempre que lee la palabra de Dios.
Que la mujer cristiana debe tener señal de potestad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. 1 Corintios 11:10.
Que esta es una ordenanza de Dios transmitida por el apóstol Pablo. 1 Corintios 11:2.
Que en el orden de autoridad, la cabeza de la mujer es el varón, así como Cristo es la cabeza del varón, y la mujer que no se cubre la cabeza, afrenta su cabeza. 1 Corintios 11:3-5.
Que la mujer que deseche esta ordenanza tiene que trasquilarse. 1 Corintios 11:6
37. HÁBITOS IMPUROS Y CONTAMINANTES
Creemos que los hijos de Dios son templos del Espíritu Santo; por consecuencia, deben abstenerse de toda práctica que pueda contaminar su cuerpo y hacerlos inmundos a la vista de Dios; que los cristianos deben vencer todos los deseos de la carne, abstenerse del vicio del tabaco, bebidas embriagantes y toda clase de drogas narcóticas, con excepción de aquellas que, por razones de salud, sean prescritas por el médico en calidad de medicina.
Que los cristianos son templo de Dios, y si desean que él more en ellos, deben guardarse limpios. 1 Corintios 3:16; 6:19; 2 Corintios 6:16-18.
Que Dios destruirá a quienes contaminen su templo. 1 Corintios 3:17. Que el cristiano debe guardarse de toda inmundicia de carne y de espíritu. 2 Corintios 7:1.
Que todos los deseos carnales son las obras de la carne que causarán que el cristiano no entre al reino de Dios. Gálatas 5:19-21.
38. LA MUNDANALIDAD
Creemos que las Santas Escrituras condenan toda clase de mundanalidad, lo cual incluye “los deseos carnales”; que los cristianos deben evitar asistir a lugares en donde se propaga la mundanalidad: tabernas, salones de baile, clubes nocturnos, etcétera. Que las obras de la carne impedirán la entrada al reino de Dios. Gálatas 5:17-21. Que el cristiano debe mortificar las obras de la carne. Romanos 3:12-14.
Que el que ama al mundo se hace enemigo de Dios. 1 Juan 2:15,16.
Que los hijos de Dios no deben vivir conforme a este mundo. Juan 17:16; Romanos 12:2; Tito 1:12.
Que el cristiano debe evitar joyas costosas, encrespamiento del cabello y vestidos deshonestos. 1 Pedro 3:1-4.
39. LA LUCHA CARNAL
Creemos que el cristiano no debe participar en luchas carnales, ni participar en guerras, ni guardar rencor ni vengarse de sus enemigos.
Que los cristianos deben mantener la paz con todos los hombres, Romanos 12:17-19.
Que los cristianos no deben buscar la venganza. Romanos 12:19; Levítico 19:18.
Que los cristianos tienen prohibido matar. Éxodo 20:13.
Que no debemos participar en la lucha carnal. Juan 18:36
40. FESTIVIDADES PAGANAS
Creemos que las festividades que el mundo celebra como navidad, año nuevo, viernes santo, domingo de resurrección, el reposo dominical, las fiestas de todos santos, rosca de reyes, etcétera, son de origen pagano, y los cristianos no deben participar en ellas.
Que el cristiano debe apartarse de las costumbres del mundo. Jeremías 10:2.
Que toda semilla pagana sembrada en nuestros corazones debe ser desarraigada. Mateo 15:13.
Que todas esas costumbres fueron establecidas por la bestia, y hay un castigo para quienes ostentan la marca de la bestia. Daniel 7:25; Apocalipsis 14:9,10.
Que no debemos consentir al engañador. Proverbios 1:10.













