Una de las cosas más problemáticas de Deokyul, era la bebida. Parecía que iniciaba y no había poder humano que pudiese detenerlo y con ello, venían las consecuencias de aquella personalidad más fuerte que explotaba cuando menos se lo esperaban. Una mala mirada, un sujeto topándose con él en el bar, alguien queriendo hacer un chiste imbécil e irritándolo hasta el punto donde los golpes se daban. Y esa noche no fue la excepción, cuando un sujeto se le quedó viendo más de la cuenta y bueno, lo demás era historia. Daesik y el otro chico corrieron por un callejón, mientras él y Sewon habían huido por otro cuando supuestamente la policía venía en dirección al lugar; eran menores de edad, lo que menos querían era tener que lidiar con sus padres enfadados. Para él, eso, al menos resultaría reconfortante. Deseaba que su padre le gritara, le reclamara, que pareciera que le importaba una mierda donde carajo estaba metido a las cuatro de la mañana; pero su padre no era así… probablemente nunca lo sería otra vez. - ---¿Crees que me ha roto la nariz? Mierda, me duele como si lo hubiera hecho. --- -cuestiona al más alto, sosteniendo un papel sanitario en contra de sus fosas nasales, esperando que el sangrado se detuviera. Habían parado en una tienda de conveniencia 24/7, sentados ahora afuera en la calle como dos vagabundos con un par de aguas cerca, la borrachera olvidada. - ---¿Quieres revisar? --- -cuestiona, girándose para tener al otro de frente. / @illcgaal