Y desde que tu sombra ya no está yo ya no soy sino noche en eterno desvelo, agonía y duelo, destiempo y destierro. Porque desde que ya tu escurridiza imagen de esconde de mis sueños, yo huyo a mis pensamientos, para arrancar los recuerdos que en el olvido van anidando, van cultivando, años, daños, inviernos y tempestad.












