Desde pequeña siempre sintió que el amor era el impulso para volar, que era lo que necesitaba para hacer grandes cosas y que estás movieran su vida de formas extraordinarias.
Lo sostuvo entre sus manos, fue globo que la hizo levitar por encima de aquellos que no creyeron en el amor, que no tenían la ilusión o que lo veían como un sueño inalcanzable.
Se vio en las nubes, los incrédulos la veían en el cielo y en cierta forma la envidiaban, otros la tachaban de loca y otros tantos de bruja. Jamás le importo sus opiniones, ella surcaba los aires y el amor era el globo que la hacía subir al espacio.
Y cuando se quedaba en el suelo, tomaba una pluma y se ponía a escribir del amor y en otras era un libro o la música la que la mantenía con las alas en el firmamento azul.
Leregi Renga














