A esta hora, en que la tarde se desmaya, necesito tu abrazo.
Y en esa espera, mis ojos, ansiosos de primavera, miran cómo este
otoño que comienza se rinde, una vez más, al castigo del tiempo
gris.
Pero los sentidos, incoloros, seguirán ardiendo juntos en la misma
brasa.
Un beso con amor








