Infirrito
Estuve caminando alrededor de mi mente sin mirarla. No quise dejar pasar la luz a través de mis ojos, hubiera golpeado directo en lo automático de mi existir, en la costumbre, en todo eso que pensé una vez y justificó mi actuar permitiéndome no dedicar esfuerzos a pensar otra vez. Pero bueno, al parecer llegó el fin del rito. Si escribo esto se qué pasará, se cómo funciona. Me dejaré de evadir y prestaré atención a mi mente. Tendré que cambiar algunas cosas de lugar. Otras tendrán que irse. Me distanciaré del exterior para fortalecer las nuevas raíces. Luego saldré, me asentaré y esculpiré en contra de mi voluntad, el siguiente rito.













