En el desastre del informe PISA, el caso vasco es uno de los más graves, por la altura desde la que cae y por la persistencia del desplome... cuenta con un mayor gasto público y privado en educación, tanto si se analiza el gasto por estudiante como si se compara con el gasto por habitante. Pero ha sido el segundo descenso más significativo en los últimos 10 años de PISA, con 32 puntos de caída, tan sólo por detrás del sufrido por Cataluña (38 puntos)... El alumnado que no supera tampoco este nivel inicial en Lengua Vasca, que es la única lengua que vehicula aprendizajes en la mayoría de los centros educativos, supera la mitad del total... El alumnado de 2º curso de ESO en el nivel inicial en Lengua Española es casi un tercio del conjunto... Euskadi tiene un problema muy grave en la competencia lingüística de su alumnado que lastra el resto de sus aprendizajes... ¿Qué más se necesita analizar, y resolver, para acaar con una tendencia de rendimientos desiguales, aunque unánimemente decrecientes, señalados en todas las evaluaciones? Uno especialmente, y que no es menor, sino todo lo contrario: el impacto de una política lingüística aplicada con prevalencia sobre la política educativa, que impide precisamente la resolución de los problemas? En la mayoría de los centros educativos vascos se trabaja sobre una ficción: la de que el euskara es la primera e incluso la única lengua de la totalidad del alumnado, cuando esto no es así... Debido a esta creencia errónea, el castellano se excluye como herramienta de cualquier aprendizaje, incluso como auxilio para producir mejoras competenciales... PISA no es más que una muestra, solo una muestra más. Tanto esta como las otras prueban lo mismo: que cuando una política que prima lo simbólico-identitario frente a lo lingüístico-comunicativo se impone sobre la necesidad educativa, sobreviene el desastre