¿Te quemaste? @emerson-carbry
Alejó de inmediato la vela de su cuerpo, posicionándola a distancia de su falda. Una mueca se formó en su rostro al ver la tela— No, no. Estoy bien. Pero no puedo decir lo mismo de mi vestido —un leve tono triste se había instalado en su voz. Estaba arruinado… La noche prometía—. ¿Podrías llevarla tú, por favor? —no quería destruirlo aún más de lo que estaba. Además, una pianista debía cuidar sus dedos.







