Semanas que se van y un futuro que promete
Hace dos días terminaron mis exámenes. Y dentro del estrés del momento, gracias a Dios no faltó el café y chocolatitos italianos que llegaban de sorpresa para no quedarme dormida. No faltó tampoco el partido de fútbol con los amigos/as ( porque para el fútbol siempre hay tiempo). Tampoco faltó una buena conversación con mi chica dinamarquesa y porque no, karaoke en español. Un video hecho por mi madre para darme energía, una conversación ( o casi, porque no respondía mucho por estar estudiando) con mi padre. Y ahí , con esos pequeños detalles, te das cuenta que la vida es mucho más que números e historia sobre gente que ya murió. Mi primer año académico está llegando a su fin y me quedó contenta con el 100% que di.
En una semana me voy a Camboya, en dos semanas vuelvo a Tailandia, en tres semanas me voy a Chile y en dos meses vuelvo a Tailandia otra vez. Creo que todo suena un poco loco pero así y todo, me encanta. Ya voy sintiendo en el aire el olor a empanadas y a los completos que me voy comer. También ya siento el gusto a familia reunida y a las risas con los/as excelentes amigos/as que formé en Chile. No queda nada. Nos vemos pronto!










