Siempre pensamos en hombres cuando hablamos de grandes inventos de la historia. Nombres como el de Thomas Edison, Alexander Graham Bell o Leonardo da Vinci, y muchísimos más se han quedado en nuestras memorias por sus grandes aportes a la humanidad. Gracias a la electricidad, la imprenta, la rueda, el teléfono, la televisión, el aire acondicionado, los automóviles, la penicilina, Internet, y tanto más, hoy nuestra vida es más fácil. Pero, ¿y las mujeres? ¿Acaso solo los hombres tenían, o tienen, ideas novedosas y prácticas? Claro que no. En gran parte del fenómeno innovador influye que al principio las mujeres eran marginadas, silenciadas, y sin derechos, en sociedades machistas que propiciaba el desarrollo de los hombres por sobre las féminas; pero por supuesto que también existen mujeres con importantes aportes.
Es muy probable que pocas personas puedan mencionar a una sola mujer que nos haya dejado algún invento para la historia. Quizás ahora mismo muchos se estén beneficiando directamente de un objeto determinado y estén ajenos a que hace tiempo una mujer estuvo involucrada en su concepción. Pues bien, hablemos de mujeres innovadoras.