La ilógica desazón al repensarlo todo
Era un momento extraño, en el que todo parecía derrumbarse en mi interior pese al contexto idílico. No es actual ya esta sensación, aunque haya alguna idea en mi cabeza que no permita sonreir con máxima plenitud. Por otro lado, pocos días después, ella, la de siempre, volvió a contactar...
Ni todo ni nada, simplemente es algo. Ni desdicha ni fortuna, supervivencia. Ese es el punto, ni ilusión ni indiferencia en lo personal, sólo el trámite y la inercia.
No hay felicidad explosiva ni incendios de tristeza, quizás sea el invierno, puede que la distancia incluya, cansancio acumulado...puede ser todo o nada de eso; lo que sí es seguro es que soy yo el único, sino a solucionarlo, al menos, a cambiar el modo en el cual viene interpretado.











