Cómo pasa el tiempo. Cómo nos cura y nos salva.
Está bien padre aprender de la vida. De los miles de errores que nos sentimos tan seguros de cometer, creyendo que la factura jamás iba a llegar. Creyéndonos invencibles.
Hoy me siento otra vez así. Me siento bien capaz de todo. Aunque con menos prisas, con menos piernas torpes. Ahora estoy segura de que lo que quiero que llegue, llegará a su tiempo e incluso a su manera. Que no sirve de nada preocuparse, que los dramas solo lo dejan a una calva y con visitas al psiquiatra; (SÍ,de eso salió la factura).
Simplemente ahora sé que trabajando todos los días, se construye bien el futuro, y el presente se hace más divertido.
Antes, en mis años de ingenua adolescente, me preguntaba seguido qué era lo que iba a tener que hacer para ser un adulto responsable, y respetable. Cómo le iba a hacer para “ser grande”. - Por que obvio sabía que por muy cómodo que fuera, no iba a ser siempre una escuincla babosa. No gracias.
Y creo que ser responsable y respetable, no tiene tanto que ver en las responsabilidades que tienes, sino en cómo manejas las que ya te tienes. Y la actitud que tomas ante tus metas. Por que eso sí, a todos mis maravillosos sueños, les empiezan a salir pies y les empieza a gustar más probar terreno firme a andar saltando de nube en nube.
Ya le encuentro el gusto a hacer lo que tengo que hacer, porque ya me cansé de hacer el tonto y nada más aburrirme, y ya me cansé de quejarme y sólo contribuir al problema.
Ya entendí que me tengo que hacer cargo de lo soy y de lo que quiero ser. Que mi lienzo ya no está tan en blanco, que todavía está muy vacío pero también muy libre. Que yo soy eso, un sin fin de oportunidades, probabilidades, lecciones y proyectos. El tiempo pasará, de eso no me voy a preocupar, mejor me ocupo en que no pase en vano.
PS. Posiblemente, sentirme invencible es el primer error que uno puede cometar. Ya qué, pronto me tocará aprender.