Querida Ainara:
Da igual las veces que te diga lo increíble que eres, una parte de ti se niega a aceptar que eres capaz de hacer todo lo que te propongas. Mi regalo, tiene que ver con eso. Hay una frase que he descubierto hace poco que no podría ser más acertada:
«Si pudiera darte una cosa en la vida, te daría la habilidad de verte a través de mis ojos. Sólo así podrías darte cuenta de lo especial que eres para mí.»
No puedo darte ese don, pero sí te hago entrega de un caleidoscopio, para que entiendas cómo te percibo. Si miras a través de él, verás una cantidad extraordinaria de colores. A medida que rotas el objeto los dibujos cambian de forma pero no de armonía. Unos días, eres de color naranja y estás cargada de vitalidad, otros días te cubre el negro y estás más apagada, sin apenas ánimo. Cuando eres rojo sacas tu lado más pasional y con el azul estás igual que un mar en calma. Da igual las veces que cambies de tono, no importa las veces que mudes de forma: a mis ojos, eres perfectamente imperfecta. Un sueño hecho realidad. Por tus luces y por tus sombras... Te Amo Pi.
¡Feliz San Valentín!
Lucas.