He ido a comprar. Cuando crucé la esquina, vi a un perrito. Se notaba que era un cachorro, y era adorable. Simplemente le sonreí y seguí mi camino. Entré a la tienda y salió una señora con una correa en la mano 'Será su dueña' pensé. Apenas doy tres pasos dentro de la tienda cuando se oye un grito, y salgo rápidamente. Nunca olvidaré esa imagen... un coche gris parado, y el perro que vi antes, debajo del coche, tumbado... escucho los gritos agudos del perro y a la señora llorando. Me quedo paralizada y de repente el perro mueve una pata... para después quedarse quieto. Está muerto. La señora sigue gritando, y yo empiezo a llorar. Recuerdo cuando me crucé con él y le sonreí... ¿qué hubiera pasado si me hubiese quedado jugando con él? Probablemente su dueña hubiera salido, le hubiera colocado la correa y los dos se habrían ido a seguir con su vida, felices... pero no. Tuve que pasar de largo, sin siquiera acercarme a él... conduciéndole a una muerte segura.