Ya hemos destacado el papel decisivo de los maestros de gramática (esto es, latín) y de griego en Italia en los orígenes del movimiento humanista. Hemos subrayado también la importancia de las primeras escuelas humanísticas de Florencia, Ferrara y Mantua en la difusión del ideal humanista en Europa. La fe en la educación, no sólo la instrucción, y el esfuerzo por realizar una revolución pedagógica encontraron su expresión más acabada en la obra de Juan Luis Vives.
Jacques Lafaye. Por amor al griego. La nación europea, señorío humanista (siglos XIV-XVII). (México: FCE, 2005),










