One shoot: Jelfi.
Miré detenidamente mi reloj. 7:36. Dos horas, veinticinco minutos con quince segundos de retraso. Tomé un gran suspiro y me dije a mi misma, "Tiene que venir, lo prometió"
Abrí el celular para ver si se encontraba un mensaje, una llamada perdida o al menos un correo electrónico... Aunque era imposible que lo hubiera pasado por alto ya que en estas dos horas, ahora con veintiséis minutos, había pasado prácticamente pegada al móvil. Solo quería hacerme la tonta.
— Rayos — Murmuré.
Volví a tomar otra gran bocanada de aire para tranquilizarme, pero era patético. Sabía perfectamente bien que no iba venir. Yo no era la chica adecuada para el... El prefería plantarme a decirme "¿Sabes que? No quiero salir contigo." Marque su numero y me dije que tenia que ser fuerte.
— ¿Diga? — Dijo Brian burlón, se oían risitas de una chica del otro lado de la línea.
— Brian. — Dije firme — Al parecer estas bastante ocupado — Conteste cuando el soltó una carcajada — Así que creo que lo mejor sería que ya no saliéramos — Dije secamente.
— ¿Qué?
— ¡Lo que escuchaste! — Dije con rabia. — Ninguno de los dos siente cariño por el otro, ni siquiera somos pareja, tampoco tengo la menor idea de porque salimos, así que creo que hasta aquí queda todo — Murmure tranquila. Sentí un alivio al quitarme un gran peso de encima pero a la vez sentía algo de dolor en mi pecho.
De repente se soltó una gran tormenta, agradecí al cielo porque se hubiera nublado y ahora derramara gotas para que así mis lágrimas no se distinguieran. Busque con la mirada un pequeño kiosco para poder refugiarme, pero lo único que conseguí al aumentar mi velocidad fue que me cayera, bueno que me hicieran caer. Un chico que paso corriendo a mi lado empujándome con tal fuerza que caí sobre un charco de agua.
— Yo... lo siento — Dijo ayudándome a levantarme. Ni siquiera alcé la vista. Sabía que tenía los ojos rojos por llorar y me sentía tan patética y tonta, además de que sentía una fuerte punzada de dolor en mi pie izquierdo. Era débil a comparación de él. Vi sus brazos fuertes y mojados que aun eran soporte para mi cuerpo.
— No puedo caminar. Me duele — Dije al fin.
— Yo enserio lo siento — Dijo pasando un brazo alrededor de mi cintura. — Apenas me estoy acostumbrado a los lentes de contacto — Giré mi cabeza para reconocer al chico.
— ¿Jay? — Le dedique una sonrisa. Era el chico que se sentaba a mi lado en Química y que de vez en cuando me ayudaba. Sus ojos eran hermosos sin esos lentes.
— Delfi — Dijo alegre — Vaya, en serio lo lamento, esto realmente me costará caro- Dijo preocupado — ¿Dónde esta Brian? Oh, demonios, si se entera de que te tire realmente me va a golpear...
— No tiene por qué golpearte, fue un accidente — Comente mientras avanzábamos lentamente, sin dejar de ver uno al otro.
— Pero es tu novio... ¿Qué no te defiende ni un poco? — Dijo. Sonreí.
— Él nunca ha sido mi novio, creo que ambos salíamos por obligación — Dije mientras quitaba una ramita de su cabello mojado perfectamente rizado. Él sonrió.
— Eres la capitana de las porristas y el, el capitán del equipo de futbol... Tienes razón era como obligado-
No dejaba de verme. Ni yo a él. Era la primera vez que sentía eso. Siempre me agrado platicar con Jay y agradecía su ayuda cuando la necesitaba, pero tal vez por miedo no lo invitaba a salir por el estúpido status quo, pero ahora no me importaba en lo más mínimo. Amaba la sensación de maripositas en el estomago cuando sus ojos celestes me miraban tan dulcemente.
— Si, si no fuera por eso ya hubiera invitado a otro chico al baile de la primavera — Solté de repente.
— El baile de primavera es gracioso, me encanta observar como las niñas se mueren para pedirle a un chico que las acompañe — Soltó una risita. Seguimos caminando. Apenas sentíamos el agua, se había convertido en una suave llovizna. Recargué mi cabeza sobre su hombro para que no viera la cara que ponía por el dolor que sentía en el tobillo.
— ¿A quien hubieras invitado? — Alcé la vista y me encontré con su bella mirada.
— A ti.
Me miro en blanco y después sonrió.
— ¿Por qué?
— Eres una excelente persona, Jay. Yo soy una pésima, al importarme demasiado la opinión de los demás — Comenté con las mejillas sonrosadas.
— Así es la escuela, Delfi , — Dijo — pero me alegra que me pienses en mi — Sentí mis mejillas mucho más rojas.
— ¿Quieres ir al baile conmigo? — Le pregunté. Él sonrió.
— Si tu pie se logra recuperar... Paso por ti a las ocho- Y mi corazón se salió del pecho.
Jay se veía precioso de smoking. Desde el lunes de hace una semana, no dejábamos de hablarnos. Me la pasaba con el en la escuela, tanto fue así que renuncie al equipo de porristas y me uní al coro con el. Era la mejor parte del día. Cantábamos y reíamos. No había mejor momento que escuchar la voz de Jay cantar. Era definitivo. Me había enamorado. Había encontrado a mi Príncipe Azul.
— Me encanto tu vestido. — Dijo mientras bailábamos una canción lenta. Me sonrojé.
— Gracias — Puse mi mejilla contra la suya. Y cerré los ojos para memorizar cada detalle. Su sonrisa, su perfume, los globos sobre nosotros, el color de la rosa que me dio... Sonreí instantáneamente.
— Delfi — Dijo con una suave voz — ¿Quieres ser mi novia? — Preguntó. Me separé de él y lo mire fijamente, pero tratando de demostrar todo el amor que sentía por el. Me acerqué otra vez a él y lo abracé.
— Si. — Susurré en su oído. Me abrazo mas fuerte y comenzó a sonar Flightless Bird, American Mouth. Sonreí, esa canción era perfecta.
— How I found you? Flightless bird, jealous... — Cantó en mi oído. — Te amo — Dijo cuando la canción terminó.
— También te amo — Le dije.
Y después nos miramos fijamente para el beso... el beso realmente dulce y hermoso que solo tu príncipe azul, te puede dar.
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One shoot dedicado a Delfi, te adoro nena <3 Jelfi's here forever.














