Acababa de llegar al local y la música estruendosa le había dejado parcialmente sordo. Había muchísima gente y eso le gustaba, pues sabía que la fiesta iba a estar animada. Observó el papel que tenía en las manos y, al no reconocer el nombre de la chica, puso una pequeña mueca. --Penny Lane. Un nombre bonito... pero ¿quién eres?--. Se dijo a sí mismo, observando alrededor. Nadie parecía estar esperándole, así que optó por la opción más fácil. Se encaramó a la barra para poder observar el interior y, tras encontrar un trozo de cartón y un rotulador -que le tendió el barman-, escribió el nombre de la chica. "Soy la cita a ciegas de Penny Lane. Un buen partido, créeme." Se lo puso en el pecho, mostrándolo a todos, y esperó paciente tras pedir una copa suave.









