Como iba a estallar, dejó la estación espacial a bordo de una cápsula con dos días de oxigeno. En dos días no llegaría a ningún lado. Si la gravedad de su planeta lo atraía, se convertiría en una llama ansiosa de ser cenizas antes de entrar. Tampoco era tiempo suficiente para ser rescatado o encontrar otra nave o trazar una ruta o hacer un plan. En realidad iba a morir de todas formas. Quizá si hubiera muerto junto con la estación; quizá si no la hubieran equipado con una cápsula con dos días de oxígeno solamente; quizá si..., pero no. Ahora tenía dos días de vida mirando el espacio y el sol pasar enfrente una vez y otra porque cuando expulsó la cápsula ésta comenzó a girar y lo seguirá haciendo hasta quién sabe dónde, hasta quién sabe cuándo. Dos días mirando con los ojos de un dios solitario.
Al principio, sonrió aliviado de que su instinto de supervivencia lo dejará respirar un poco más. La sonrisa abrió la puerta a las preguntas y las preguntas hicieron los suyo. ¿Sabía antes de abordar la cápsula que de todas formas iba a morir?, ¿los de la agencia espacial lo sabían?, ¿lo supo antes de subir a la estación?, ¿lo supo antes de tomar el entrenamiento?, ¿lo supo en el momento en que de vuelta a su departamento, de madrugada, el sol se asomó en el reflejo de un edificio y apuntó la dirección electrónica a la que mandó su perfil para subir al espacio?, ¿qué sentido tenía sobrevivir dos días y luego morir de claustrofobia o asfixia?, ¿qué sentido tenía subir ahí?, ¿qué sentido tenía escribir todo esto?, ¿qué sentido leerlo? Luego, comenzó a enloquecer. ¿Y si abro la escotilla y termino con esto ahora?, ¿y si desconecto el oxígeno y lo termino en poco tiempo?, ¿qué muerte será mejor?, ¿qué me gustaría sentir ahora?, ¿quiero experimentar la sensación de no poder respirar?, ¿prefiero sentir cómo me congelo inmediatamente si abro la escotilla?, ¿sentiré algo?, ¿el tiempo será relativo y para mí será una experiencia infinita?, ¿y si intento mandar un mensaje?, ¿y qué voy a decir: aquí reportando que incendié la estación y ahora navego inmóvil hacia mi muerte cronometrada? o quizá invente una historia y finja una guerra entre dos mundos: sí, reporto que fuimos atacados, un misil impactó contra la coraza de la estación, todo explotó, soy un sobreviviente en una cápsula salvavidas, envíen misión de rescate. ¿Y luego?, de todas formas no van a llegar. Ahí va de nuevo el sol, ¿si me quito las gafas, se quemará mi retina instantáneamente? Al demonio, abriré la escotilla.