Algo... algo no va bien...
Llevo seis días totalmente aislado del exterior, pero... sé que algo no va bien.
Mierda, seguro que John está preocupado por mí.
... Y también James.
Cada vez que me despisto, cuando vuelvo, algo ha pasado con todos esos imbéciles.
Me pregunto si Thom ha dado ya con ellos. Les haría un favor. De verdad que se lo haría. Si no fueran tan cabezotas se darían cuenta de que es mejor salir de aquí antes de que sea demasiado tarde.
Algo grande está pasando. Algo no va bien, os lo digo de verdad.
Y mi padre lo sabe. Mi padre sabe qué está pasando. Por eso me tiene aquí. ¿Para protegerme? Nah, para asegurarse su asqueroso y gran culo de mafioso.
Creo que ni si quiera se está dando cuenta de que estoy... estoy a punto de explotar.
Ni si quiera sabe que estoy rozando el límite.
¿Y a él qué más le da? Solo soy un arma, ¿no? Claro que sí. Las armas se usan hasta la saciedad. Si se atrofian, se reparan. Si se rompen, se dejan tiradas en una esquina y se busca una más potente.
En estos momentos a mi me están reparando. Se ve que un arma no tiene derecho a tener sentimientos y emociones.
En realidad ya lo sabía, pero mis ansias de ser algo más me han perdido.
Debí haber escarmentado después de aquella vez. Después de ver cómo me arrebataban de un plumazo lo que yo más quería.
Pero no. Aquí estoy. Loco por alguien. Loco por él.
Ni si quiera sé por qué me gusta tanto. Joder, tan solo es un tío cualquiera con pinta de crío de cinco años con unos... ojos preciosos...
Con unos labios dulces y flexibles, perfectos para morderlos y desgastarlos a besos...
Con... con unas manos suaves y geniales para acariciar o rascarte la espalda...
Con un sentido del humor muy infantil, con una forma de pensar tan ingenua e inocente... tan pura.
Hmph... tal vez sea eso. Su pureza. Hoy en día es bastante difícil encontrar alguien así. El ser humano es asqueroso, estamos podridos, la sociedad nos ha corrompido por completo.
...
Ahm... menudo aspecto tengo. Creo que a John no le gustará verme así. Ni yo recuerdo cuando fue la última vez que pude surcar mis costillas con total facilidad por encima de la piel.
Va a ponerse muy pesado... y me hará preguntas. Muchas preguntas.
Agh, y llorará. Cómo odio que llore. Va a obligarme a hacer cosas como se eche a llorar. Como besarle. Y no quiero tener que hace eso.
... ¿A quién quiero engañar? Creo que ni si quiera voy a esperar a que llore para hacerlo. Porque está claro que quiero hacerlo.
Ojalá pudiese hablar contigo, enano. Ojalá estuvieses aquí ahora.
Esto es una gran mierda, ¿sabes?










