MI RINCÓN AL AIRE LIBRE
Este no es un lugar cualquiera ni mucho menos cualquier lugar,
Este es un sitio que te brinda paz y al mismo tiempo desesperación, quieres estar en el, pero también quieres huirle y es que solo los ojos con sueños, saben que es en este lugar donde se trazan las metas pero donde no se alcanzan, es donde empiezan las esperanzas pero no se realizan; el solo nos ofrece lo necesario para soñar.
Así como puede haber un sol arrollador también pueden darse los aguaceros implacables, así como el día puede ser claro y lleno de calor, la bruma de la noche nos envuelve en su oscuridad y en su frió desgarrador, pero lo que más me encanta es la forma en que combina la naturaleza con la civilización y es el ¿cómo? de la más blanda tierra fértil de este sitio, nacen aquellas florecitas color rojas que prenden de sus tallos descolgándose hacia el suelo para dar un beso a la vieja hierba verde, cual campanita de porcelana queriendo besar el mármol. En medio de los andenes elaborados de cemento, agua y arena, los cuales formaron en una fusión de movimiento y tiempo aquel concreto, de donde como si nada y escabulléndose por las zanjitas florecen las jóvenes hierbas verdes que se abren paso, para poder abrazar las viejas. No es un paisaje tan lindo para el que no quiere vivir y quien no se detiene a observarlo, aunque para este sitio no es importante ser reconocido y nombrado que se le coloque un nombre y su recuerdo viaje más allá de continentes y de razas; deja que en él, vivan inclusive esas personas.
Hacia un lado no tan lejos como si fuese un bastón sostiene sobre su mango la luna, las nubes y el sol, cuan cansado se le ve de soportar este peso que se ha inclinado pesaroso tan solo un poco a la derecha, lo acompañan las paredes donde las palabras vuelan, la reja donde atraviesan estas mismas y al momento de ser dichas por motivo alguno esperan, yacen huellas infinitas imposibles de contar cada cual con una historia un poquito que dejar.
Se ven luces encendidas, se ven otras apagadas; se oyes llantos desdichados, se oyen risas divertidas; suenan gritos de bienvenida y otros rogando partidas; este sitio tiene todo y tampoco tiene nada, que bonito es su silencio en el medio del vacío y como duermen las palomas en sus cabellos tan fríos, como si acaso la brisa las arrullara con el sonar de sus flores en forma de campanas como si las viejas hierbas con las jóvenes hablaran y el bastón un poco débil en el piso se postrara si la luna no se viera y el sol tampoco brillara, y las luces siempre se hallen apagadas y los gritos sea cual sea sean murmullos.
Todo puede que nos pase, y también podría decir:
Que el sol solo es el día, que la noche solo es noche y que frió no es más que frió la naturaleza solo son matas y las campanitas un par de flores que están ahí, ¿el bastón? ni que bastón es un poste que puede que hasta se caiga y la hierba es solo pasto, un nuevo y otro muerto, que gritos ni que silencio siempre es la misma cosa la gente solo hace bulla y en la noche se relajan no hay mucho de diferente con cualquier otro lado; solo que yo lo veo con ojos de soñador mientras tanto para ti…
… Este es un lugar cualquiera y también cualquier lugar.
Jonathan Stid Ramirez Peña











