José M. Pérez a través de Caro Pincheira Duque
Entramados y urdimbres que nacen mayormente de hilos posicionados verticalmente en estos dispositivos provenientes de antepasados de tradiciones textiles, es lo que la surge al observar el trabajo de José a través de sus redes, el material con el que trabaja este artista textil, los tapices, chañuntukos (que desconocía el nombre técnico de estas piezas textiles debo confesar) y telares es lo primero que emerge en la virtualidad, todos con una paleta de color con tonalidades sobrias o crudas, evidencia las referencias precolombinas las cuales José mencionó en el primer encuentro de la residencia. De pronto surge un interés en particular al revisar su trabajo, ciertos textiles con volumetría, unas mascaras que rompen la bidimencionalidad y que comienzan a formar parte de una corporalidad, la propia corporalidad e identidad de José, algo que percibo como espectadora, ya que al tratarse de una volumetría proveniente de su rostro simbólicamente para mi habla de eso, no es cualquier parte anatómica del cuerpo, es lo particular, el detalle que físicamente te convierte en individuo y te identifica, en “Ejercicios constructivos del rostro humano” al parecer es la puerta de entrada a esta experimentación técnica y de búsqueda representacional del rostro humano. Y de estos tejidos llego a una imagen de un engendro a base de patchwork de telas que conforman parte de una performance que cubre por completo el cuerpo de José, ¿Será la identidad el concepto que quiere abordar en su obra a partir de estas técnicas textiles que domina?
Imágenes de diversos hilos y lanas en su mayoría, que investigando descubrí que él mismo hila, tiñe con pigmentos naturales, y es en donde encuentro una similitud, que no es evidente a primera vista ya que no se aprecia en mi obra como artista, sino en otro tipo de mis haceres, ya que al trabajar con cuerdas de yute igualmente he experimentado teñir este material con tintes a base de plantas, tallos y raíces, y esto me dice muchísimo del compromiso con su propio hacer, está tan inmerso en lo textil que es capaz de crear y modificar la materialidad a base de experimentación e investigación previa presuntamente, y cuando ya está tratado el material lo utiliza para llevar a cabo su obra, José mantiene esa tradición de culturas ancestrales por decirlo de algún modo, todo el proceso para crear un tapiz por ejemplo va desde la recolección y tratado del material, (descubrí un video en que está presente mientras trasquilan una oveja), entonces por lo que percibo, es que desde ese instante ya es el inicio de la obra, porque, luego de hablar con José e intercambiar material, entiendo mejor la dirección de su proyecto en cause, el cual es plasmar el proceso de la técnica textil proveniente de la cultura Chimú, para José el proceso es parte de la obra, ya que hay una expertiz a nivel de técnica, entonces está en una búsqueda de evidenciar los pasos que conllevan determinado tejido volumétrico que está realizando, que requiere de una concentración y estado de conciencia presente, que no se nota a simple vista ese momento invertido en ese trozo creado con hilos, y quizás solo sea mi percepción al leer su hacer desde mi mirada, el experimentar el paso de la bidimensionalidad de esta técnica en telar a pasarlo a la tridimensionalidad, transformando lo que en una primera instancia fue ese tejido. Y en este punto me detengo ya que emerge otra similitud entre ambos trabajos, en mis obras grandes que son instalación/performance sucede algo similar, primero genero una figura con elásticos que están en una estructura, y luego al ingresar con la corporalidad estos trazos se modifican, se transforma el dibujo inicial, al igual que de alguna manera ocurre a nivel de dimensiones con el trabajo de José.
La corporalidad como consecuencia de la experimentación textil me parece fascinante, ya que a diferencia de mi hacer que utilizo mi propia corporalidad directamente en tensión/presión, él la traslada a esta técnica que conoce perfectamente, y duplica una corporalidad no sintiente pero llena de procesos que entraman el tejido que las conforma.
El camino que toman ambas metodologías es similar a la inversa de algún modo, el proyecto de José comienza desde que ya tiene el material en sus manos y procede de inmediato concretarlo, mi proyecto, Si no me muevo me muero, parte de lo intangible y comienza a tomar forma en el momento del montaje, en que la materialidad se emplaza en el lugar, se crea la instalación y comienza la performance hasta el desmontaje.















