Al tiempo hay que soltarlo, a vos también.
Al dolor hay que atravesarlo, y a vos también.
Al dolor lo pase, le puse el cuerpo más de una vez, y hoy me está cobrando interés.
Yo no te amo, ni te voy a amar aunque pasen mil años, aunque tus ojos que después de tantos años no descifro el color, me miren diciéndome que no hay dos como yo.
Ojalá te amara, ojalá te hubiese amado, el amor se va con tiempo, se vuelve rutina, el amor atraviesa y sigue.
Ojalá te hubiese amado tanto y mucho.
Ojalá fuese amor y no refugio.
El amor pasa, el refugio está para abrirte la puerta cuando lo necesitas.
Y todos necesitamos que nos abran la puerta y nos den un mate calentito en un día de frío.













