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Jùlia Solans
Entrevista a Júlia Solans
Esta creadora fue apareciendo poco a poco en las redes sociales. Cada día una ilustración suya me llamaba la atención, y poco a poco fue entrando en mi personal Top Ten de ilustradores de 2014. Este Top Ten no lo publicaré jamás, pero Júlia Solans está en él, sin lugar a dudas. Con una evidente influéncia del diseño gráfico, esta chica nos regala, con grandes dosis de humor, unas imágenes que a mas de uno nos gustaría hacer.
Caricatura by Joaquín Aldeguer.
La música muchas veces se relaciona con la ilustración, ya sea por que muchos grandes artistas han creado portadas para discos, por que hay videoclips animados chulisimos, o por que nos inspira a la hora de crear. ¿Qué opinión te merece la música?¿Eres una fanática y la necesitas para trabajar o el silencio es tu mejor aliado?
Lo cierto es que me gusta trabajar más en silencio que con música. Sin embargo es un poco complicado encontrarlo en Barcelona. Por la ventana de mi estudio veo unos árboles y unos pocos metros detrás hay una guardería. No sé si alguien de los que están leyendo esta entrevista tiene una guardería cerca de su casa, en caso contrario os resumiré brevemente que se asemeja bastante al infierno. A las 8:30 de la mañana un montón de niños entran en estampida al patio de la escuela y es entonces cuando las maestras ponen música (canciones sobre conejos, ardillas, enanos y bailes populares) y todos empiezan a cantar y a gritar al unísono. Así que desde que me mudé a este estudio siempre trabajo con música (y madrugo que no veas!).
Siempre ha habido la gran pelea entre los Beatles y los Rolling Stones, ¿crees que esto es asi?¿Te gustan más unos que otros?¿Crees en la competitividad en el trabajo? ¿Hay artistas que te inspiran o que van mas allá y te hacen pensar "yo lo puedo hacer mejor!"? A mi me parece que los Beatles (a los que escuché muchísimo más) y los Rollings son como un huevo a una castaña. Si existían rencillas era por pura estrategia de márketing. La rivalidad en sí puede ser muy fructífera, muy sana y una medicina contra el aburrimiento creativo, pero la rivalidad destructiva no creo que sirva para nada. Igual que la competitividad que tampoco sirve para nada, mejor ser competente que competitivo. Sin embargo soy muy fan de la adrenalina que te produce ver el trabajo de otro profesional o artista. Cuando veo trabajos buenisísimos de otros y otras me entran unas ganas locas de ponerme a dibujar sin parar, me gusta esa sensación de contagio.
Hemos leido que empezaste a dibujar en serio y en ascendente cuando trabajaste en un cine, cuéntanos esta entrañable historia!
Acababa de volver de Lisboa donde había ido con una beca erasmus para seguir con mis estudios en ciencias políticas. Lisboa, en ese momento en el que fui, hervía de creatividad. La ciudad estaba llena de ilustraciones de esas que se dibujan en un papel muy grande y luego se pegan en los muros de la calle. Los artistas se apoderaban de la calle y del espacio público para contar cosas. Las ilustraciones ¡¡contaban cosas!! e interpelaban al que las veía. Yo venía de Barcelona y del boom del graffiti. El graffiti no contaba casi nada comparado con las historias que contaban los muros lisboetas. Y eso me encantó.
Cuando volví a Barcelona, dejé la carrera y me puse a trabajar como taquillera en un cine mientras decidía qué iba a hacer con mi pequeña existencia. Como en la taquilla tenía un montón de rato libre entre sesiones me pasaba el raro leyendo y dibujando. Empecé a dibujar a la gente que venía al cine o pasaba por ahí, hasta que se convirtió en un vicio y ya no pude parar. Al principio, no eran nada bonitos. Eso sí, dentro de la taquilla me monté un auténtico taller: tijeras, pegamentos, colores, papeles que volaban y muchas entradas en blanco que usaba como soporte.
Lo de ponerme a dibujar fue un poco como levantarme un día, quitarme el pijama y debajo aparecer un traje de superman. Más o menos pero con un lápiz. Yo nunca había dibujado anteriormente, en la escuela ya me dijeron que para eso no servía así que lo di por válido y no dibujé nunca más. Hasta que gracias a la experiencia del cine descubrí que ¡¡quería dibujar!!
En tu web y allí donde te busquemos reza "Illustrator and graphic designer". ¿Eres Júlia la ilustradora y cuando toca te conviertes en Júlia la diseñadora gráfica o bien combinas ambos poderes para crear? Es decir, ¿ilustras con una visión de diseño gráfico y viceversa? Estudié diseño gráfico porque pensé que era lo más parecido a dibujar. Y no me equivoqué del todo. Afortunadamente el diseño gráfico usa varias herramientas de comunicación entre ellas la ilustración. Me pasé los 4 años prácticamente aplicando la ilustración a todos los ejercicios de clase sin ser consciente. Luego pasé por una agencia de publi y siempre que entraba algún cliente con necesidad de ilustración me lo pasaban a mi. La verdadera revelación vino cuando un día me miré en el espejo después de una ducha super inspiradora (porque en la ducha se piensa una barbaridad) y me dije “Anda Júlia, a ver si vas a ser más ilustradora que diseñadora!?”. Y sí. Así es como nació lo de “ilustradora gráfica”. No podía renunciar a lo que sabía hacer como diseñadora gráfica y tampoco podía dejar de ilustrar. Poco a poco se fue definiendo la cosa.
¿Como es tu proceso creativo? ¿Cambia mucho cuando hay un cliente detrás o si es un proyecto personal?
Disfruto y sufro un montón cuando estoy intentando sacar ideas. A veces me salen rapidísimas y otras veces me sumerjo en una lucha interior. Para mi el concepto es muy importante a la hora de desarrollar una pieza ya sea personal o para un cliente. Soy muy fan de las historias, me gusta que todo forme parte de un hilo narrativo. Supongo que por eso mis ilustraciones casi siempre van acompañadas de texto.
El texto es el “clic” que cierra el cuento y puede hacerte sonreír, sorprenderte, enfadarte o hacerte cambiar el punto de vista inicial. Ilustrar para mi se ha convertido en una terapia porque es terriblemente liberadora y porque además encontré una forma de expresión para manifestar mi malestar. Por lo general en mi trabajo personal siempre busco molestar un poco para sacarle al espectador una reacción. Creo que los comunicadores también debemos cumplir esa función, tenemos que chinchar y molestar porque últimamente hay demasiado bonitismo en el aire, demasiada felicidad azucarada que no se corresponde con los tiempos que corren. Por ejemplo ahora he lanzado un proyecto que se llama Maderfackards que aúna todo lo que estoy contando. Las Maderfackards son greeting cards al uso pero con mensajes con un puntito vengativo, sin maldad, sólo para echarte unas risas y poder cambiar de canal, ese lleno de unicornios y sonrisas profident. Ya con los clientes es otro cantar. Como defecto profesional un encargo es algo muy serio donde hay unos límites y unos timings.
Es una pregunta muy recurrente y es sabido que la respuesta es cambiante, pero ahora, ¿cuáles son tus referentes, tus ilustradores o estudios de diseño gráfico predilectos? Os sonará a peloteo pero me encanta el trabajo de Inma Lorente. No recuerdo muy bien cuándo la descubrí pero hace relativamente poco y me dio la impresión que me iba a explotar la cabeza de tanta maravillosidad. No sé si conocéis a un ilustrador que se llama Chema Peral, googleadle porque su trabajo es excepcional. Otros ilustradores de cabecera, de esos que puedo pasarme horas contemplando sus trabajos:Cristobal Schmal: pura pasión por su trabajo, la paleta que usa, las texturas y las composiciones. Casi la misma experiencia que cuando voy a un museo y el síndrome de stendhal me deja sin respiración. El trabajo de Linzie Hunter, ilustradora inglesa. Una “ilustradora gráfica” la definiría yo. He aprendido mucho de su trabajo en estos últimos años. Me gusta el ingenio de Jean Jullien y me encanta el trabajo de mi parejo Juan Cardosa.
Te gusta leer, así que háblanos de ese libro que tanto te enganchó y que no pudiste soltar hasta acabarlo. Ahora me ha dado por leer temas de psicoanlálisis y Siri Husvedt me está enseñando un montón a través de sus libros. Me cuesta decidirme entre uno o dos, o diez. Creo que cada libro acompaña a una época y hay algunos que si no los lees cuando tocan se te pasa el arroz y ya jamás vas a disfrutarlos igual. Puedo hablarte de Paul Auster, siempre lo releo. La penúltima que se llamaba “Cuaderno de invierno” (es autobiográfica) me gustó mucho pero ninguna supera el realismo mágico de Trilogía en NY. Para hablar de una autora mujer el libro de “La señora Dalloway y sus flores” de Virgina Woolf es un must. Estar enfadado e indignado es muy como de adultos, seguro que de niños no nos enfadabamos tanto... Cuentanos algun recuerdo agradable y entrañable de tu infancia! Me acuerdo que tenía un coche teledirigido de la policía de NY y que me pasaba las tardes corriendo por el pasillo con un traje de superman. A veces cuando me paso por los mercadillos de segunda mano intento buscar ese coche exacto pero no hay suerte. El traje de superman seguro que lo encuentro en cualquier tienda pero tal vez si me lo pongo ahora queda un poco raro.
Si pudieras escojer otra profesion... Un momento, ¿la ilustración es para ti una profesión o el dibujo ha acabado siendo una parte más de ti? Creo que todos los que nos dedicamos a la comunicación o a la creación estamos continuamente generando imágenes en nuestra cabeza. Paseamos por lo sitios haciendo fotos mentales para luego usarlas para alguna ilustración. O te vas a Berlín y te gusta tanto la tapicería del metro que usas la paleta de colores para un trabajo. Es casi imposible separarnos ya del vicio de la profesión o de esa parte de nosotros.
Cuales son tus 5 cosas preferidas del mundo y de la vida? Me hace feliz decir “guai”, mucho. Me encanta. Guai, chachi o guaier. Creo que son palabros fantásticos que me teletransportan en el tiempo. Me gusta reírme con un libro. Es una experiencia tan íntima que casi parece pornográfica. Me encanta la complicidad que puedes establecer con un libro y me encanta poder imaginar todo lo que leo. Disfruto mucho estando sola, me sirve para recargo pilas y desconectar. Me encanta observar a la gente y al universo y sacar conclusiones extrañísimas. Y por útimo, estoy viciada al agua mineral. Esa es una intimidad muy friki pero ahí la dejo. Gracias Chema e Inma, un placer enorme pasar a la posteridad de Lupa y Sombrero.
El placer es nuestro Júlia!
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Sigue a Júlia en en: juliasolans.com y juliasolans.tumblr.com
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Entrevista realizada por Chema Peral, Ontinyent, diciembre 2014.