REHIDRATACIÓN Quiso acercarse y al menos sonreírle, pero no pudo hacer ninguna de las dos cosas. Seguían llegando corredores a meta, y al hacerlo, la iban empujando hacia la zona de avituallamiento, delimitada por vallas. Cogió un botellín de agua la pasar y consiguió salir de allí. Vio a Mario abrirse paso y avanzar hacia ella con cara de preocupación, lo que le hizo pensar que la suya propia debía de ser todo un poema para que un total desconocido se alarmase así. Cuando le tuvo delante, por fin, sonrió. También él, aparentemente aliviado. -Vaya susto, creí que estabas indispuesta y que caerías redonda en cualquier momento- le dijo, ya más relajado. -Gracias por preocuparte. Estoy bien. No me gusta la sensación de haber sufrido con lo que se suponía que debería haber disfrutado. Pero nada, ya está… la próxima lo conseguiré- le dijo resignada. - ¿Qué tal te ha salido a ti? -Mejor de lo que esperaba, para lo poco que conozco el recorrido y el clima- le confesó. -Entonces, ¿no eres de aquí?- preguntó ella. Él le dedicó una sonrisa enigmática y le propuso: -Si me dejas invitarte a una cerveza te lo cuento. Mucho mejor que ese agua para rehidratarse – apostilló, señalando al botellín que aún no había abierto.- ¿Conoces algún sitio por aquí para tomarla? Ella no pudo evitar reírse, ya no por la acertada proposición, sino porque tan cerca de la plaza mayor, lo raro sería no encontrar algún bar. -Vamos- dijo entre risas- y sí, tendrás que invitarme porque no he traído dinero. Pensaba terminar y volver a casa trotando. Y de pronto recordó que el tiempo estaba jugando en su contra. “¡¡La cena!!” pensó… pero, por otro lado, Mario parecía un chico muy interesante. Sí, podía sustituir ese baño largo y reparador que había planeado para empezar a prepararse por una ducha rápida. Y quizás también la mascarilla capilar por un acondicionador exprés. Algo le decía que iba a merecer la pena. #juntandomisletras #yloquesurja https://www.instagram.com/p/B-bfuIWCNCo/?igshid=jjljqor8busy










