Sólo sigo mirando tus ojos Jesús.

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Sólo sigo mirando tus ojos Jesús.
Dios siempre está hablando pero nosotros no siempre escuchamos. Él habla directa e indirectamente, a través de sueños y de personas, del dolor y el gozo, de la vida y la muerte. Él siempre está hablando y hoy te habla a ti. Es verdaderamente fácil escucharle; todo lo que tienes que hacer es encender el único receptor que tienes que recibirá su señal: tu espíritu.
Quizás suene algo frío, o tal vez algo trivial, sin embargo la verdad es que necesitamos obedecer a Dios aun cuando no lo sentimos. Cuando obedecemos a Dios incluso sin la motivación para hacerlo, nuestros sentimientos finalmente alcanzarán a nuestras acciones. Pregúntese cuál es el primer paso que debe tomar y tómelo, quiera o no hacerlo. entonces se dará cuenta de que a lo largo del camino, con la ayuda de Dios, las actitudes que parecían artificiales pueden llegar a ser auténticas .
Dios nos llama a ser arquitectos de nuestro propio destino.
Cuando deseamos y buscamos lo que desea Jesús, ganamos la vida. Llegamos a conocer íntimamente a Dios y a colaborar con Él a salvar a otros. Vivimos vidas de propósito y de impacto eterno.
A veces solemos cuestionarnos que si Dios es el que está detrás de cada circunstancia en nuestra vida por qué aún tenemos que pasar por cosas trágicas. Él no es un boleto para una vida libre de problemas y tragedias. Él es la entrada a una vida satisfactoria y llena de aprendizaje y hay algunas lecciones que van a ser duras pero te aseguro que su valor es incalculable. Vale la pena no rendirse y dibujar una sonrisa con un corazón expectante y agradecido.
El amor rompe barreras cuando es el amor verdadero, este suple necesidades y trae abundante generosidad.