La morena era de las pocas que en vez de estar disfrutando los juegos y demás, había decidido ir directo a la sección de dulces y platillos internacionales, degustando ya varios de estos. —Después de este plato, pararé ¿vale? Lo prometo. — le dijo a la persona que estaba a su lado de repente, sin realmente ver quien era por tener su vista ocupada por las delicias frente a ella. —¿Por qué no vamos a la montaña rusa? ¿O a besar al galán del puesto de besos? Creo que también hay chicas, por si te interesan más ellas. — comentó con una sonrisa plasmada sobre sus labios mientras que pasaba una de sus manos por su cabello.













