@eminenzaoscura
Volver a Duscae conllevaba muchas ventajas para Prompto; podía volver a presenciar los espléndidos paisajes que el lugar le proporcionaba, perfectos para dedicar un rato a la fotografía. También podía acudir a las chocoberizas, donde se hallaban sus animales favoritos y otorgarles mimos y verduras con los que poder consentirlos --¿quién no adoraba a esos seres amarillos y emplumados?--. Incluso el acampar junto a sus amigos y contemplar el cielo estrellado de la llanura era algo que el joven disfrutaba. Y, por último y no menos importante, la opción de visitar su tienda favorita. Probablemente, su preferida no solo del sitio en sí. Aún así, la tienda poco la diferenciaba del resto. Era más el hecho de la persona quién atendía el motivo por el que gozaba tanto del establecimiento.
Fue por esas ganas de volver a ver a la muchacha, y que se encontraba sin la compañía de su grupo que se decidió a hacerle una rápida visita, pues tampoco quería estorbarla o incomodarla en su horario de trabajo. Cuando sus pasos le llevaron por fin al comercio, fue cuando se percató de que desconocía cual era su turno laboral, llevándole a al conclusión de que las probabilidades de que no estuviera eran altas.
Su disgusto se desvaneció pronto al hallar tal conocida figura de espaldas a él, esbozando una alegre sonrisa, acentuándose conforme se aproximaba a la chica. --Hey. --saludó, alzando una de sus manos. --¿Molesto? Estamos de visita y me he dicho... ¿Por qué no ver a mi dependienta favorita? --dejó escapar una sonora carcajada, llevando una de sus manos a su nuca. ¿Por qué los nervios decidían aparecer en ese instante?











