Los problemas teóricos y sociales planteados por el desarrollo acelerado de las ciencias de la naturaleza son cada día de mayor actualidad. Particularmente, la idea tan extendida de que la investigación científica no puede esperar nada de la filosofía es rechazada por científicos de la mas alta calidad, en virtud de haberse enfrentado en el curso de sus propias reflexiones con problemas relativos a la generalización, al método, a la teoría del conocimiento. Filósofos marxistas y científicos del mismo credo filosófico multiplican su trabajo a fin de beneficiar a la ciencia y al marxismo con los progresos que alcanzan unos y otros. Este libro lo demuestra elocuentemente.









