James corrió tan rápido como le permitían las piernas. No fue hasta que pasó el retrato de la Señora Gorda que se le ocurrió que pudo haber utilizado algún encanto para llegar más rápido. Se quitó la capa de invisibilidad una vez que comprobó que no había nadie más que Sirius en la Sala, tomándolo por el hombro. “Canuto.” lo miró con una expresión de horror. “Tengo que contarte algo.” tragó en seco. “Estamos en problemas.” @serialksser










