Presentación del libro “El colorista nana” de Kóte Carvajal.
Al Kote lo conocí hace 7, 8 años, a través de mi hermano Alfredo Rodríguez. En ese entonces, era un muuuuy joven escritor de cómics. En los años que siguieron, le seguí la pista a través de la amistad que, como dije, entabló con mi hermano Alfredo. Eso me permitió mantenerme al tanto de múltiples y diversas actividades en las que participaba el Kote: como emprendedor de una empresa, organizador de eventos de cómic e ilustración, animador de un programa de televisión web, promotor del cómic en NGI, entre las que ahora recuerdo. Seguro participaba en muchas más actividades de las que no me alcancé a enterar, su versatilidad era impresionante.
Un par de años después, me enteré de que el Kote se había definido profesionalmente como colorista de cómics. A través de las redes sociales, y gracias a un par de eventos en los que nos encontramos, fui testigo de una etapa más “centrada” del Kote, en la que concentró todas sus energías en mejorar su técnica como colorista y afianzar relaciones laborales en Chile y el extranjero, para seguir una carrera como colorista de cómics. Parecía que ese sería su camino a seguir como profesional, y que ya no sabríamos más del Kote multifacético.
Pero dicen que uno no puede escapar a su naturaleza. Y tenemos que agradecer que sea así. Porque este Kote, colorista de cómic, que aún dedica gran parte de su tiempo a esta ardua tarea, ha vuelto a las pistas de la creación. Ya no solo está dando color a los proyectos en los que participa como colorista, sino que lo tenemos escribiendo historias, dibujando personajes y creando libros. De hecho, el libro que presento hoy, “El colorista nana”, parece el mejor ejemplo del reencuentro con la creación. Ya que mientras el Kote estuvo “enfocado” en la tarea de colorear, se vio en la necesidad de crear algo propio, viñetas graciosas (y no tan graciosas) en las que hablaba de lo que pasaba detrás de su vida profesional, para luego compartirlas en Internet. Y estas son precisamente las viñetas que recoge este libro.
Es importante decir, que si bien el libro se titula “El colorista nana”, podría llamarse “el dibujante, músico, mecánico, corredor de propiedades, veterinario,etc – nana” ya que si bien algunos pasajes hablan de situaciones específicas de su trabajo, en su mayoría las viñetas son un reflejo de la desafiante tarea que enfrenta todos trabajador que, con mucho esfuerzo, debe sacar adelante su pega mientras tiene que llevar adelante su casa. Una realidad que parece cada vez más frecuente, en un mundo en el que van desapareciendo los trabajos “fijos” de nuestros padres y en las que cada uno debe ir creando su propio trabajo.
Así que invito a todos los que enfrentan esta situación, o han pensado en dejar su trabajo por emprender desde su hogar, a leer este libro, para reírse y llorar, sufrir y esperanzarse, al comprobar que este enorme desafío, que a ratos nos hace dudar, al final vale la pena. Para mí, la galería de fotos incluidas al final del libro, son un fiel reflejo de eso. De que si bien no es nada fácil, al final del día, con pasión y trabajo, uno puede construir sus sueños y disfrutarlos al lado de las personas que uno ama. Algo que sin duda saben todos los que, como el Kote, se dedican con pasión a crear cómics en Chile y el mundo.
1. Mis felicitaciones al Kote por el regreso a su veta autoral. Y como se que vienen más proyectos, aprovecho de decirte que por favor, no te detengas. Queremos seguir leyendo y disfrutando lo que tienes que contar.
2. Por último, y lo más importante, los invito a leer (y comprar, no dejen pasar la oportunidad de llevárselo autografiado!) este libro, a reírse, sufrir y disfrutar con las viñetas que este colorista nana y Cástor y Pólux han traído para nosotros en un libro diseñado con muy buen gusto y hecho con mucho cariño.
http://www.mepasaaveces.com/