Capitulo 4
Pasaron un par de dias, y el joven Yixing, poco a poco se hacia con la presencia de su nuevo amo. Al principio era extraño, era incomodo, era difícil mantenerlo contento, pero día a día, aunque el trato por parte del otro no hubiera cambiado, el moreno iba sabiendo como tratarle, sabia lo que le gustaba y lo que no, sabia cuando estaba preocupado o cuando estaba triste. Por un lado se alegraba de ello, de poder conocer bien a su señor, de poder servirle en todos los aspectos, pero por otro lado, se sentaba en la ventana, y miraba mas allá de las tierras del castillo, soñando con una vida diferente. Siempre habia sido un plebeyo un esclavo, y sin embargo el lo unico que deseaba, era tener la libertad de marcharse de aquí para allá, de poder hacer lo que gustase, trabajar para ganarse su dinero, el pan de cada dia, ser una persona normal de clase media que pudiera mantenerse por si mismo, con su trabajo, que pudiera ganarse su propia felicidad en vez de trabajar para mantener ''contento'' a un niño caprichoso , que a veces es lo que le parecía aquel chico rubio que le sacó de las manos de ese vejestorio casi acabado.
Aquel dia, sin embargo no llevaba mas que un simple yukata de tela muy fina , de una sola capa, traje que normalmente solo se usaba para dormir, o para los dias muy calurosos, traje de la clase media bastante popular en aquella epoca. Estaba solo, recluido en la habitacion de su amo mientras , aburrido tocaba el shamishen. El shamishen, era el instrumento mas tipico entre las geishas de la época cada vez que hacian una exhibicion o cuando tenian que hacer un espectaculo para alguien en concreto. El aprendió a tocarlo gracias a un mujer mayor que antes trabajaba en el castillo. Cuando llegó con diez años, aquella mujer habia perdido a sus hijos y era una de las sirvientas personales de la emperatriz. La mujer lo ''acogió'' bajo su cuidado y ella misma, en sus ratos libres o cuando buenamente podían ambos, le enseñaba a leer , a escribir y por su puesto, a tocar aquel maravilloso instrumento que le regalo. A veces lo tocaba y la recordaba. Se ponía triste muchas veces , esa mujer hizo de magre durante casi nueve años de su vida, y sin embargo fue asesinada junto a la emperatriz cuando volvia de un largo viaje en otras tierras. Siempre le estaría agredecido a aquella pobre mujer que lo habia tratado como un verdadero hijo.
La noche anterior no durmió demasiado por lo que, al dejar el shamishen en su sitio se quedó apoyado en la pared y notaba como los ojos se le cerraban , como poco a poco el sueño por fin se hacia paso en su pequeño y fragil cuerpo... En aquel momento, mientras el joven dormía, uno de los guardias del emperador entró en la sala. Le habían ordenado traerle lo que necesitase mientras su amo estaba fuera, en la ciudad vecina haciendo unos tratados, pero sin embargo, no fue solo para aquello. Aprovechando que el chico estaba profundamente dormido, lo cargó en sus brazos, con cuidado y lo sacó de aquella estancia caminando con el por el pasillo. Esa misma mañana , el emperador le habia ordenado que lo secuestrase y se lo llevase a una de las celdas, y que se quedase allí en todo momento, vigilandole. Miró al muchacho mientras caminaba, observó aquel rostro angelical que dormía placidamente entre sus brazos, acurrucandose en su pecho inconscientemente. Parecía que en ese momento entendía por que sus señores imperiales peleaban por aquel joven. Era muy lindo y casi parecía una mujer si lo imaginabas con el cabello largo. Una vez llegaron a las celdas, el joven yixing comenzó a despertar entre los brazos de aquel hombre. Al principio, pensó que su amo habia vuelto y que por alguna razon estaba abrazandole. Pero se paró a pensar y sabia que eso era imposible, pues su amo no volvería hasta el anochecer. Alzó la vista al hombre que lo sujetaba y comenzó a patalear una y otra vez , hasta que consiguió zafarse y cayó de culo al suelo, pero cuando quiso levantarse aquel rudo hombre lo cogió del brazo con fuerza y le empujo, haciendole caer dentro de la celda de forma brusca.
Aquel lugar estaba oscuro, era humedo y olía a carne podrida. El pequeño Yixing se tapaba la nariz con la manga de su kimono pues al mirar un par de celdas mas allá, comprobó que en ese momento, se estaban llevando el cadaver de una persona que parecía empezar a descomponerse. Por un momento, desvió la mirada hacia aquel hombre, ese soldado desconocido que lo habia llevado a aquella celda, con cierta rabia, pero se quedó acurrucado en un rincon, en silencio, como cuando era un niño pequeño que se escondia de su amo para no tener que satisfacerle una noche mas.. Siempre hubo preferido que le pegasen a tener que satisfacer a aquel hombre.
Pasaban las horas, y cuando por fin era la hora de la comida, por lo que, una de las criadas bajó hacia aquel lugar y con una sonrisa amplia, le cedió al guardia su comida, y la que deberia de ser para el pequeño. La mujer se giró un momento hacia la celda, mirando con desprecio al pequeño Yixing que la observaba con la mirada perdida, como si estuviera mirando algo mas que aquel fisico, que aquel rostro maquillado que trataba de ocultar el horror del paso de los años. La mujer con cara de asco lo insultó varias veces, deseandole la muerte pues ella debió de ser una de las ''concubinas'' de su amo, en vez de el. El guardia tan solo reía ante los gritos de aquella mujer, que poco despues se marchó con la cabeza bien alta.
Poco despues, el guardia entró en la celda, dejando esta cerrada tras de si, y le acercó la bandeja con su comida al muchacho, pero este se negaba a comer. ''¿Y si esta envenenada?'' Pensaba el pequeño recordando las miradas de puro odio que le habia lanzado el emperador dias antes cuando este decidió que su nuevo amo no sería el, si no el joven Yi Fan, al que , en esos momentos, lo echaba de menos irremediablemente. El soldado, al ver que el otro se negaba a comer, se acercó a el tratandole de hacer que comiera por la fuerza, pero el moreno se resistia, se removia una y otra vez haciendo que su fino trase se arrugase y dejase cada vez mas parte de su cuerpo descubierta. El guardia tiraba de su ropa con fuerza, hasta el punto, que desabrochó su yukata de un tiron, dejandole practicamente desnudo delante de el.El mayor se lo quedó mirando, pasmado, por un momento no sabia que hacer, se habia quedado en blanco, pero como todo hombre, vio una oportunidad de ''desfogarse'' por una vez. Cogió al pequeño por las piernas tirando de el, haciendo que se quedase tumbado en el suelo con una media sonrisa en los labios. Con una de las cuerdas del yukata del chico, le ató las manos a uno de los barrotes, con fuerza para que moviese y se quitó parte de su kimono, mirando con deseo el cuerpo del mayor. Como era un guardia del emperador, no solía llevar armadura por suerte para el.
El pequeño Yixing se removía una y otra vez, pataleaba , trataba por todos los medios que aquel hombre no se acercase a el, e incluso, le escupió varias veces. Por primera vez en toda su existencia estaba luchado por el mismo, por la poca dignidad que le habia devuelto su amo, por el orgullo que habia ganado estando con el rubio. Pero no tenía nada que hacer el cuerpo robusto del otro lo mantenía completamente el inmovil. De forma sucia, aquel guardia se agachó sobre el muchacho comenzando a lamer de arriba abajo uno de aquellos rosado y dulces pezones con aspecto de golosinas mientras que sin pudor alguno, el hombre se masturbaba viendo el cuerpo del chico, viendo como trataba de soltarse , como sus ojos se llenaban de lagrimas y se mordía el labio inferior con fuerza una y otra vez.El menor le volvió a escupir, y aquel hombre le propinó unos puñetazos en la mejilla, en la mandibula, rompiendole el labio inferior en una de esas veces mientras el otro lloraba, sollozaba, gemia de dolor como si fuera un cachorro indefenso. Aquel guardia disfrutaba con ello, disfrutaba viendo como aquel chico se retorcia bajo su cuerpo, a fin de cuentas, iba a profanar a uno de los perros de su amo y señor, y esa oportunidad no se presentaba todos los dias, la oportunidad de poder follar con una persona criada y amaestrada para dar placer a los demas.
-¡Deja de moverte perro! - dijo el guardia desesperado ante los movimientos bruscos y los intentos de huir del menor que cada vez eran mas intensos aun sabiendo que no podía hacer nada, el pequeño seguia moviendose, removiendose como buenamente podía de un lado a otro- Que te quedes quieto joder... -lo tomó del cuello con fuerza con una de sus manos, cortandole la respiracion y poco despues, al ver que por fin se habia quedado quieto, que por fin lo habia ''domado'' penetró al muchacho de una sola vez, sin lubricacion, sin ningun tipo de preparacion previa. El guardia soltó un gemido ronco y lascivo con una pequeña risilla , aflojando un poco la mano del cuello del menor en aquel momento disfrutando de la sensacion del culo estrecho del chico envolviendo su gruesa polla.- Oh... Con razon eres el favorito de YiFan... - dijo con un tono lascivo en sus palabras mientras daba una y otra embestida al cuerpo del menor, viendo como las lagrimas rodaban por sus mejillas. Pero por alguna razon , el pequeño se estaba mostrando hostil, se estaba cabreando de una forma que ni el mismo se habia imaginado.
-¡No eres mas que un sucio traidor, un puerco y un bastardo, no tienes derecho a pronunciar el nombre de mi señor ! - no sabia por que, pero gritó aquello a todo pulmon, removiendose, realmente escuchar el nombre de su amo de los labios de aquel hombre le habia echo enfadar, le habia echo estar triste. La noche en la que por fin fue el sirviente oficial de su nuevo amo, le prometió que nadie mas que el le tocaria, y sin embargo, por un descuido, estaba siendo violado por uno guardia traidor que se habia dejado engatusar por el emperador para mantenerle allí abajo.- ¡Sueltame , maldito perro!¡ Dejame en paz! - gritaba una y otra vez el pequeño, llamando a su amo a gritos pero el guardia no hacia mas que reir, repitiendo una y otra vez que su querido señor no sabria que estaba ahi aunque estuviese en el palacio, pensaria que se habria fugado en su ausencia. El pequeño enmudecio, y se quedó llorando en silencio mientras el otro se movia dentro de el una y otra vez. Se habia dado cuenta de que si hubiera querido , podría haberse escapado facilmente, podria haber saltado por la ventana al cobertizo de los caballos, y podria haberse ido sin ningun problema, o podría haberse ido por la puerta tranquilamente por que su amo, no le habia encerrado. Y en el fondo, se preguntaba por que. Por que no le habría prohibido salir, por que no le habria encerrado como antiguamente hacia el emperador cada vez que abandonaba el castillo. Se mordió el labio con fuerza cuando minutos despues, escuchó y sintió como con un ronco gemido, aquel hombre se habia corrido dentro de el, como le habia manchado con su semen de aquella forma tan sucia , tan vil... Se quedó tirado en el suelo, con los ojos vacios y las lagrimas rodando por sus mejillas mientras el otro se reía y le daba bofetadas en las mejillas, asi como le daba azotes en las nalgas como si fuese su puta privada.
Pero sus ojos se cerraron un momento, y al abrirlos, se encontró con una figura alta y temerosa detras de aquel guardia. Este se giró , saliendo bruscamente del interior del cuerpo del pequeño, trataba de pedir perdon, de disculparse mientras se subia los pantalones cuando en un abrir y cerrar de ojos, el pequeño Yixing vio como la cabeza de aquel hombre fue seccionada de un solo golpe de katana, como la sangre salió a borbotones y el cuerpo cayó hacia el, salpicandole por completo de sangre. Alzó los ojos, atemorizado, era la primera vez que veía como mataban a alguien, y mas , como le arrancaban a una persona la cabeza de cuajo con una katana, llevandose las manos al cuello por instinto, temiendo ser asesinado. Pero cuando se fijó, pudo percatarse de que aquel hombre que habia matado al guardia, no era mas que su amo y señor, el hombre que de nuevo le habia vuelto a salvar, el amo YiFan.
El joven Yixing se incorporó como pudo, y trato de hacer una pequeña reverencia, pero su cuerpo estaba muy dolorido, y casi no podía ni sentarse por culpa de aquel bastardo que le habia dañado. Se quedó en silencio con la cabeza gacha, pensando que su amo lo castigaria por algun motivo, pero sin embargo, notó su enorme mano sobre su cabellera, arrodillandose ante el tras haber enfundado su katana con cuidado. Se miraron a los ojos, en silencio por unos instantes, y sin decir nada, el amo YiFan cubrió el cuerpo del muchacho con el yukata que le habia quitado aquel hombre, y lo ayudó a levantarse del suelo. Las palabras no salian, por parte de ninguno y el silencio comenzó a gobernar entre ambos, que en silencio caminaron con calma hacia afuera de los calabozos. Una vez allí el amo le pidio a uno de los guardias de su division que limpiaran el estropicio de allí abajo, y sin mas se fue escoltando a su pequeño perro hacia el dormitorio de donde , sin el saberlo, habia sido ''raptado''. Una vez allí, el pequelo se quedó sentado en mitad de la sala, arrodillado, pidiendo disculpas en silencio. Yifan, enfurecido por aquel acto , le dio una patada en uno de los costados, y cuando el pequeño Yixing fue a levantarse , el joven amo se agachó, cogiendole de la barbilla.
-Te dije, que no guardaras silencio, que tenía permiso para hablar. - Dijo el joven amo, clavando los ojos en los de su pequeña mascota. Este parecia asustado y desvió la mirada en silencio, pero el joven amo le hizo mirarle a los ojos y con la voz un tanto quebrada le respondió.
-Dejé... que ese hombre me violase.. que me sacase de la habitación...Yo no merezco ser su perro... debería castigarme, deberia abandonarme... - el rubio le dio una bofetada en una de las mejillas haciendo que el pequeño girase el rostro llevandose la mano a ese lado de la cara que fue golpeado en silencio por unos segundo.
-No ha sido culpa tuya. Dime algo. ¿Me tienes miedo?- El moreno se quedó callado ante aquella pregunta y al ver que no respondía, decidió cambiarla en ese momento- ¿Me odias por haberte salvado de ese bastardo?
-No.. claro que no , amo YiFan...
-Pues callate la boca, y dame un puto beso – dijo con un tono serio en sus palabras, pero se quedó mirando al chico, y cuando este lo miró, le mostró una muy leve sonrisa en los labios. El moreno entendió, que siempre sería así, que el le habia ''adoptado'' como mascota, y que pasara lo que pasase , su amo siempre iria a salvarle mientras el le fuese fiel y cuidase tambien de sus necesidades. Se quedó callado y sin mas, con las manos manchadas de la sangre de aquel guardia, tomó el rostro de su amo, y besó sus labios, con suavidad, con calidez y con mucho cariño, como si fuese un beso de bienvenida a casa que el otro, con mucho gusto correspondió, incluso, le dio una suave caricia a su cabello en ese momento.
















