TV: Sugar Rush (2005-2006)
Suele pasar y es lo que hoy se le llama “friendzone”. Hay alguien que te gusta, con quien compartes la escuela o el trabajo. Son amigos, pero te gustaría que fuese algo más porque te seduce su sonrisa, si mirada, su cuerpo, su manera de ser. No puedes controlarlo. Y, para que la situación se haga todavía más difícil, tú eres gay y tu amigo/a no. Y, como si todo esto fuera poco, transitas una etapa en la vida en la que las cuestiones afectivas son centrales.
La televisión británica nos regaló en 2005 una serie entrañable llamada “Sugar Rush” (no confundir con el videojuego de la película “Ralph el demoledor” o “Rompe Ralph”, como la llames en tu país). Aquí, la protagonista es Kimberly Daniels (Olivia Hallinan), una adolescente lesbiana y proveniente de una familia acaudalada, acostumbrada a concurrir a la escuela privada, que debe cambiar radicalmente su vida y afrontar la realidad de un colegio secundario público. Allí conoce a quien supone es el amor de su vida, Maria “Sugar” Sweet (Lenora Crichlow), que es lo más alejado a su personalidad que pueda pensar, comenzando por su sexualidad, mucho más activa y heterosexual que la propia. Una relación complicada que pondrá en duda los límites de la amistad y lo que sería capaz de hacer por Sugar.
Basada en el libro homónimo de Julie Durchill, la serie duró sólo dos temporadas de diez capítulos cada una (en la Argentina se vio por el canal ISat) y contó con las actuaciones de Sarah-Jane Potts (Saint), Sara Stewart (Stella), Richard Lumsden (Nathan), Kurtis O'Brien (Matt)... y, sí, viste bien: el muchacho de la segunda imagen es nada menos que Andrew “asombroso Hombre Araña” Garfield, que interpreta a Tom, el vecino de Kim.














