( @kwanli ) ‘ había olvidado lo perturbador de las novelas góticas ’ reconoce, apartando la mirada del libro para encararle. seungho parece haberse marginado, desplazándose hasta una de las salas menos concurridas, donde se esconde detrás de la confluencia de dos estantes. en aquella esquina, se abandona sobre el suelo, volviéndose un manojo de extremidades incómodamente largas, de la misma forma extraña en la cual los felinos suelen encajarse en los resquicios más reducidos. ‘ ¿qué opinas de que el fantasma de tu amade te atormente hasta socavar todo atisbo de entereza física y mental, morir de eso, para al final pasear juntos por los páramos? ’ a conciencia, evita las partes moralmente más problemáticas de la trama, suponiendo que le resultarán desagradables. ‘ durante trescientos cincuenta y dos páginas, la obsesión entre ambos protagonistas provoca el sufrimiento interminable del resto de los personajes, ’ puntualiza, encontrándolo casi gracioso, ‘ así que tendré que leer el trabajo más rosa de jane austen para recuperarme de esto, ’ dramatiza.













