[Des del futur hem preparat la darrera librologia del 2016, intitulada "La ira de Demeter" i dedicada a les recerques de Regina De Miguel, entrellaçant arqueologia forense, ciència feminista i memòria. Demeter no tornara la primavera fins que qui està segrestada sota terra sigui trobada.]
Cuando el pasado otoño Regina de Miguel preparaba Aura Nera, su contribución a la Xarxa Zande en forma de instalación-laboratorio y performance sonora, se alojó en mi casa. Hablamos sobre la memoria, y le pasé el libro que acababa de leer: Sortilegios de la memoria y el olvido, de Hugo Francisco Bauzá. Por esos días también estuvo por Barcelona Nancy Guzmán, una periodista de investigación chilena incansable en su labor de desclasificación y denuncia de los secretos de la DINA y de contextualización en un sistema político e histórico. Regina colaboró en dos de las
charlas que dió Nancy presentando su libro más reciente publicado en la editorial Ceibo,“El Fanta, historia de una traición, y retomando dos de los anteriores: Los Agustines, o la conspiración permanente del clan Edwards, y Ingrid Olderock, la mujer de los perros. Una de ellas tuvo lugar en
Casa América y la otra en La caníbal. En esos días, visitando la librería, Amanda recomendó a Regina Desenterrar las palabras de Clara Valverde. Su exposición fue inaugurada, la performance hecha acto, sin que yo todavía tuviera esta cuarta librología y el texto que la acompaña. Pasaron
semanas, llegó el invierno, pasó el solsticio, la expo fue desmontada, leí el anuncio de que Regina había obtenido una residencia de investigación del MNCARS con el proyecto Contar la historia desde abajo, cito de la web del MNCARS: “Esta propuesta se plantea trabajar el desajuste sintomático entre el consumo y la producción contemporánea de imágenes y los procesos
tecnológicos que las genera, en contraste con el aumento de personas sin representación, sinderechos y desaparecidas en procesos de conflicto bélico, así como la dificultad en la representación del trauma derivado de la violencia política del siglo XX en España.” Los días comenzaron a alargarse y hacia el final del invierno Regina me hizo llegar en agradecimiento por
hospedarla dos de las probetas negras como la materia oscura de la instalación Aura Nera . No fue hasta el inicio de la primavera que pude encontrar el momento de juntar unos libros y ponerles un nombre: La ira de Deméter, que es el periodo en el que Deméter-Ceres, cuya hija Proserpina-Perséfone ha sido secuestrada, llevada bajo tierra y desaparecida por Plutón-
Hades, pues Deméter-Ceres, tras buscarla por todos los rincones del mundo, desahoga su sentimiento y detiene el curso de las estaciones y la vegetación, cancela la primavera. La primavera y la flor, necesaria para el fruto, sólo volverá cuando Proserpina-Perséfone sea devuelta por quien se la llevó.
Esto fue hace diez días; en los últimos tres he visto por partes una película chilena de la que Regina me habla hace años y que la hizo cruzar el mundo hasta el desierto de Atacama: Nostalgia de la luz, de Patricio Guzmán. Hacia el final he llorado; hace tiempo que no lloraba viendo una película.
En esta librología mostramos entre otros, libros que atestiguan exhumaciones de fosas comunes, estudios sobre la psicología social de estos procesos, novelas-memoria y ensayos con la memoria histórica y siempre personal también. Interpelaciones feministas a la ciencia y a la crítica de la imagen, reivindicaciones ecofeministas frente a la violencia extractiva de las
corporaciones y la violencia de la desaparición de mujeres y el feminicidio. Os invito, en lugar de daros sus títulos, a acercaros a la librería a leer y mirar a los ojos a estas realidades tan cercanas. Como dice una de las personas que aparecen en la película de Patricio,