3/03/2019
Ver las estrellas sentada en una banqueta nunca había sido tan perfecto. Pude ver su cara brillar con la luz de las casas; tocar, besar y morder sus perfectos labios; despeinar aún más su cabello revuelto; observar la linda forma en la que sus ojos miel me devuelven la mirada; entrelazar su mano con la mía; recostarme en su pecho y sentir su corazón latir; escuchar su tranquilizante voz en mi oído, y el simple hecho de saber que lo tengo junto a mí me hace sentir feliz; me surgen ganas de arrancarme el corazón y dárselo, porque ya le pertenece.
¡Mierda, es lo más perfecto que me ha pasado!.
~Rouge











