Estábamos tan contentos,
tomando un vinito en la plaza de Olivos,
¿Te acordás?
Después reímos y descorchaste el champagne.
Después nos odiamos un poquito,
nos deshicimos.
Con inútiles posibilidades,
y un destino resignado,
me retiré del juego.
Te voy a querer siempre.
Cosas que escribo y no te cuento.








