Stormy in Lago Posadas by IlFotografo
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Stormy in Lago Posadas by IlFotografo
Stormy in Lago Posadas
Stormy in Lago Posadas
Stormy in Lago Posadas
Arco de piedra lago Posadas, Patagonia Ruta 40
Cerro Indios, Lago Posadas, Santa Cruz. Pinturas rupestres
De Lago Posadas, Argentina a Puerto Tranquilo, Chile (12 de diciembre de 2011)
Hoy partió nuestro día con la visita al Lago de Lago Posadas, es decir, el Lago Posadas. jejeje.
La verdad es que me llamó la atención porque si bien no tiene un borde de lago muy llamativo que invite a ir a bañarse (al menos desde donde llegamos nosotros) el contraste del color del agua con lo árido del entorno era casi como un espejismo.
Luego seguimos ruta hacia Chile y ya no recuerdo bien si fue en el lado argentino o chileno (creo que argentino) que vimos varios ñandúes con sus crías. Claro que al principio, cuando vi a los bebés ñandú, pensé que eran gallinas, a las cuales bauticé gallinas patagónicas. jajajaja… pucha que me falta terreno, demasiado urbana. Tengo que decir que el camino del paso Roballos se me hizo eterno. Eterno y más… muy raro, porque quizás no es tanto, pero la monotonía del paisaje me superó un poco…. hasta que llegamos al lado chileno, donde el paisaje cambió radicalmente y se puso más variado.
Ya en Chile pasamos por la Estancia Valle Chacabuco, ahora Conservación Patagónica, donde empezó nuestro viaje. Felipe había dejado su chaqueta cuando pasamos la primera vez y queríamos recuperarla. Y como era de esperar estaba exactamente en el mismo lugar donde la dejó, en un perchero a la entrada del lodge. Yo creo que ni se dieron cuenta que alguien había dejado algo.
Seguimos camino hacia Puerto Tranquilo y llegamos bastante tarde, a las 4pm y por ende con mucha hambre. Así que pasamos a un local que ya habíamos probado a la idea y que tenía unos completos bastante buenos. La lata es que no había palta, pero bueno, tomate y mayo fue. Hay que decir que la infraestructura de Puerto Tranquilo es bien precaria. Hay un par de locales en los que se puede comer algo, pero es bien sencillo, estilo sandwich, completos o empanadas. Nos comentaron que no hay ningún doctor y que no hay cajero automático en el pueblo. Lo primero es evidente que es una necesidad de muchos lugares de Chile, y me imagino que no es un problema a solucionar de manera fácil, pero lo segundo, lo del cajero es bastante complejo, ya que estamos hablando de un lugar bastante turístico, aislado, y si llegan turistas y no tienen efectivo se pone bien compleja la cosa. Aquí está el Lago General Carrera y un atractivo como las capillas de mármol, hay un camping y está el camino al glaciar Exploradores. Debería al menos haber un cajero de esos móviles durante el verano. Digo.
Después de comer algo de inmediato decidimos hacer el paseo a las capillas de mármol. Dura 1.30 hrs y el valor es de 25.000 pesos por bote. Mínimo 5 personas. Después es 5000 pesos cada persona extra. Para los que no hayan ido nunca a las capillas de mármol es una formación mineral de carbonato de calcio, que durante la glaciación hace miles de años atrás dejó formas de cúpulas similares a lo que podría ser una nave al interior de una capilla o iglesia. Es una suerte de mármol de baja calidad que fue esculpido por el hielo y después el viento y dejó estas formas tipo cuevas en la roca. El contraste del color turquesa del agua y el blanco de la roca lo hace un espectáculo maravilloso. Hay una roca, que está más alejada de la orilla y es más grande que le dicen catedral de mármol y es porque es la más linda y un poco más grande.
El paseo estuvo muy lindo, poco viento y si bien la luz no era perfecta, pudimos tomar unas fotos lindas del lugar. Dicen que después de las 9am se pone muy ventoso por lo que mejor ir muy temprano en la mañana y aprovechar la luz del amanecer sobre las capillas de mármol o bien más tarde en la tarde, para evitar mucho viento en la navegación.
Para contratar el paseo hay unas casas rodantes justo en el camino cuando uno llega a Puerto Tranquilo que tienen la oferta de los paseos.
Después del paseo nos fuimos al Camping Pudú donde alojamos. Como la luz es hasta tarde tuvimos tiempo de sobra para armar las carpas y salir a comprar cosas para hacer un asadito para despedir el viaje. Fue perfecto. El lugar es maravilloso con una vista al lago increíble. Además está muy bien cuidado, tiene pasto en la zona de los sitios, una infraestructura buena en cuanto a baños y duchas y nos prestaron una parrilla para el asado. El valor por persona es de 4.000 pesos diarios lo que me pareció bastante barato para lo espectacular del lugar. Al parecer se llena bastante en los meses de enero y febrero por lo que conviene reservar http://www.puduexcursiones.cl. Lo único desagradable de la estadía fueron los tábanos, que estaban bastante pesaditos.
El camping estaba bastante vacío, solo estábamos nosotros, un holandés solo en un sitio y después llegó un grupo de 6 chicas veinteañeras. De inmediato comenzó la solidaridad entre campistas, ya que nosotros necesitábamos un descorchador para el vino y fue el holandés quién salvó la noche. Por su parte las chicas andaban cortas de gas para cocinar, así que nosotros les pasamos y después el holandés se sentía mal del estómago y nosotros le dimos un remedio para el dolor y para cerrar el círculo las chicas nos dieron una mano cuando necesitábamos lavalozas. Jajajaja.. casi una cadena de favores no?
Así que nuestra última noche comimos carne (no muy feliz les diré, ya que no por problema del chef sino que de la calidad de la carne misma) estaba un poco dura pero nada que no permitiera que disfrutáramos igual. Además el vino estaba super rico.
Cerramos en alto nuestro viaje por Aysén, con un tremendo grupo liderado por la Evelyn y Felipe y con la gran compañía y buena onda de Mario, nuestro super chofer.
Para mi de a poco se acerca la vuelta a la realidad, ya que en un día más vuelvo a Santiago y se terminan los viajes por un rato.
De El Chaltén a Lago Posadas, ruta 40, Patagonia argentina (11 de diciembre de 2011)
Hoy tomamos el bus a Bajo Caracoles, 7 hrs por la ruta 40 al norte. Pero cada vez que nos preguntaron donde íbamos y les decíamos había dos reacciones. La más común: "y a qué van allá??" (hasta el asistente del bus nos preguntó mientras metía nuestras mochilas al maletero). Y la segunda reacción es: "Dónde queda Bajo Caracoles?" jajajaja y es gracioso porque está en la ruta 40 a unos 170 kilómetros de Perito Moreno, todo en la misma zona y es raro que tanto el chico que estaba en la recepción del hostal y el chico que atendía en el restaurante vegetariano que fuimos anoche no supieran, más que mal viven en la zona. jajajaja. El bus salió a las 9, muy puntual e iba lleno de mochileros, sobre todo extranjeros. Salvo una señora bastante mayor y bien mala onda que también iba con nosotros. Digo mala onda porque estaba sentada en el asiento de Felipe y cuando le dijo que ese era su asiento tuvo una reacción bien pesada... peor luego vino el encargado del bus y solucionó el tema.
Partió el viaje que sería bastante largo, así que todos sacamos nuestros ipods o gadgets similares y comenzamos a mirar el paisaje, que para los que no conozcan la zona les cuento que es bastante aburrido. Es una pampa árida y que no cambia nunca. Se siente como si no avanzáramos. Lo único que a veces entrega un poco de emoción al camino son algunos ñandúes que corren cuando escuchan al bus pasar y guanacos, que abundan por estos lados.
Igual me llamó la atención como ha cambiado la ruta 40. En 2003 la hicimos con mi familia desde de norte a sur y tengo recuerdos de una carretera en muy mal estado, llena de hoyos que rompían los neumáticos y nos hacía parar en caseríos que están estratégicamente ubicados cada cierta cantidad de kilómetros cuando estás a punto de quedarte sin bencina y que contaban con vulcanización. Lo recuerdo porque en ese entonces se nos hizo eterno el camino y aburrido. No muy distinto a la sensación que tengo hoy repitiendo la ruta, pero la diferencia es que ahora hay tramos pavimentados.
Tengo que decir que me parece más que curioso el sistema que tienen los argentinos para hacer sus carreteras, porque en vez de ir avanzando con el pavimento de sur a norte o de norte a sur, tienen tramos pavimentados y otros no. Intermitente. Es como si hubiesen concesionado tramos y algunos empezaron y terminaron antes que otros. Muy curioso. Pero fue agradable avanzar con más tramos pavimentados.
Tuvimos un par de paradas técnicas para ir al baño, una de las cuales, a falta de un lugar establecido, fue en uno de los pocos lugares que uno encuentra un poco más de vegetación. El bus se estacionó cerca de una zona con unos matorrales altos y todos nos desperdigamos por ahí para hacer lo nuestro. Igual una lata, porque aunque uno trate de ser cuidadoso, es pésimo que un bus con 40 personas baje en medio de la nada y deje rastro de papel y desechos en la naturaleza. Pero la verdad es que era necesaria la parada para muchos.
Finalmente llegamos al Bajo Caracoles, a las 5 de la tarde aprox. Ahí nos estaba esperando Mario, nuestro chofer. Feliz reencuentro, de nuevo el equipo estaba reunido.
Mientras evaluábamos que hacer, si quedarnos en Bajo Caracoles, ir directamente a visitar la cueva de las manos (ya les contaré de que se trata) o partir a Chile, se nos acercó una pareja que son operadores turísticos de Lago Posadas y el Parque Nacional Perito Moreno, llamado www.lasloicas.com. Fueron una salvación por varias razones. Primero porque nos recomendarnos ir a dormir a Lago Posadas que es más lindo que Bajo Caracoles que es literalmente una parada de camioneros. 6 casas y un hotel que es caro para lo que es, pero que es la única opción para quienes viajan por la ruta 40 y tienen que parar a domir en la zona. Y segundo, porque ellos manejaban los horarios de la cueva de las manos, y nos dijeron que si saliamos de inmediato, llegábamos a la última visita guiada que tienen a las 7pm.
Cueva de las manos.
Es un sitio arqueológico que es Patimonio de la Humanidad de la Unesco. Cuenta con manos pintadas en cuevas en un valle y que datan de hace más de 9 mil años. Es increíble el lugar y sobre todo muy bien conservado. Se han preocupado de protegerlo, y ha sido foco de estudio de muchos científicos. Sin duda vale la pena, porque uno puede ver no solo como nuestros antepasados dejaron plasmadas sus manos en la roca, sino que además pintaron con increíble destreza escenas de la caza de los huanacos.
La guia explica el proceso de como usaban pigmentos de la tierra y distintos ingredientes que incluían sangre y saliva para hacer la pasta/pintura con la que después al muy estilo estencill plasmaban sus manos en negativo en la roca.
Para llegar se puede ir por el día desde el pueblo Perito Moreno (que ojo que no es donde está el glaciar del mismo nombre). Nosotros seguimos camino hacia el pueblo Lago Posadas que está camino a Chile por el paso Roballos.
Ahi llegamos bien tarde después que la pampa argentina nos regaló un atardecer de infarto. No tuvimos muchas opciones a la hora de alojar. Hay una familia que al parecer tiene el monopolio turístico y cuentan con hotel, restaurante y hasta una tienda. Me llamó mucho la atención la calidad de la infraestructura de la habitación que nos dieron, era bastante buena para lo precario y aislado que es el pueblo.
El hotel (imposible de no encontrarlo) se llama Hostería del Posadas