Mejor personaje costumbrista femenino
Dolores (Los parientes ricos): Matriarca de la rama pobre de la familia Collantes, no podía faltar en esta lista. ¿Quién no sintió pena infinita hacia esta pobre viuda y sus hijos al leer esta novela, en la cual la desgracia no hace más que golpearlos una y otra vez? Doña Dolores se ganó el cariño de los lectores con su orgullo inamovible y su fortaleza ante la tragedia que ataca a su familia. Pocos personajes femeninos han despertado tal grado de simpatía y compasión en la memoria reciente.
Matilde (Baile y cochino): ser la razón de existir de la fiesta más alocada que hayamos leído en todo el siglo XIX le valió una nominación en estos premios a esta niña consentida (eso sí, dicen las malas lenguas que aquella fiesta resultó ser la ruina de su familia). Encantadora y caprichosa, no sabemos si amarla u odiarla, lo que sólo fundamenta aún más su alto nivel.
Elena (Los parientes ricos): hija ciega de Doña Dolores, podríamos argumentar que en una historia llena de drama y tragedia, ella se lleva la peor parte. Enamorada y deshonrada por el hombre equivocado, su historia fue la más desgarradora para muchos. Habrá quienes se quejarán y la acusarán de tonta por seguir amando a Don Juan aún después de darse cuenta de su terrible naturaleza, pero es aquella pureza interior la que acabó conquistando y destrozando los corazones de todos nosotros.
Las Machucas (Baile y cochino): nuestra última nominación es más para un grupo muy distinguido conformado por tres señoritas que conquistaron su lugar en esta nominación a base de su inolvidable actuación durante la ahora mítica fiesta de la niña Matilde. Cultas y refinadas sólo en apariencia más no en acciones, las Machucas nos deleitan con una gran metáfora del “malinchismo” al mismo tiempo que nos hacen doblarnos de risa mientras leemos la novela.








